informativos.net
  Logo Informativos.net
PORTADA  |  ULTIMAS NOTICIAS  |  VIDEOS  |  CONTACTAR  |  informativos.net RSS  |  BUSCADOR  |  FORO-CLUB  | 

Twitter Updates

Videos exclusivos que solo puedes ver en Informativos.net
Blog-Editorial de Gema Castellano
Actualizado: 1 de Enero

Noticias
informativos.net Actualidad
informativos.net Breves
informativos.net Catalunya
informativos.net Noticias Empresas
informativos.net Panorama Mundial

Secciones
informativos.net Cine
informativos.net Cultura
informativos.net Denuncias
informativos.net Economía
informativos.net Entrevistas
informativos.net Gastronomía-Vinos
informativos.net Medio ambiente
informativos.net Moda y Tendencias
informativos.net Motor
informativos.net Música
informativos.net Noticias curiosas
informativos.net Opinión del Lector
informativos.net Publi-reportajes
informativos.net Reportajes
informativos.net Salud
informativos.net Tecnología

Latinoamérica
informativos.net Chile
informativos.net Otros países

Amigos Informativos
informativos.net Fotos
informativos.net Videos

Últimas Noticias
Chevrolet acelera para celebrar su centenario lanzando varios nuevos modelos
lunes, 08 de febrero de 2010
MWC: SuperTooth lanza ‘Buddy’, un kit manos libres bluetooth
lunes, 08 de febrero de 2010
Mozilla distribuye (otra vez) plugins para Firefox infectados con malware desde el sitio oficial
lunes, 08 de febrero de 2010
Nuevo Honda CR-V 2010
lunes, 08 de febrero de 2010
Xavier Oliver: “Internet es una herramienta de dar, dar, dar... gratis ¡que alucinas!”
lunes, 08 de febrero de 2010
La Caixa obtuvo 1.510 millones de euros de beneficios en 2009, Banco de Santander 8.876 millones. ¿Nos lo creemos?
lunes, 08 de febrero de 2010
México: Abre sus puertas el exclusivo club privado FEVER
lunes, 08 de febrero de 2010
Entra en vigor la Ley que impide las llamadas comerciales con número oculto
sábado, 06 de febrero de 2010
Barcelona 080: la firma Tramando apunta maneras partiendo de la artesanía para innovar
viernes, 05 de febrero de 2010
Barcelona 080: Stefanía Borras apuesta por la “no complicación” en formas muy pensadas
viernes, 05 de febrero de 2010
Barcelona 080: Manuel Bolaño descifra la silueta femenina para las próximas temporadas
viernes, 05 de febrero de 2010
Barcelona 080 - Karlotalaspalas: una colección “natural” digna de mención
viernes, 05 de febrero de 2010
Presentada nueva técnica que elimina la grasa corporal con frío: criolipólisis
miércoles, 03 de febrero de 2010
Mel Gibson y el productor Graham King presentaron anoche en Madrid “Al Limite”
martes, 02 de febrero de 2010
Desciende un 13% el paro en el sector comercial en el primer mes del año
martes, 02 de febrero de 2010
Razwar.com ofrece un set de afeitado gratis a todos los europeos
lunes, 01 de febrero de 2010
Cristina Buti ganadora del Gran Premio del Concurso de Saltos nacional Real Club de Polo de Barcelona
lunes, 01 de febrero de 2010
Barcelona 080: Bibian Blue seduce con una prenda tan complica y atemporal como el corset
viernes, 29 de enero de 2010
Barcelona 080: Jan iú Més gana el Premio 080 con un autoplagio del invierno 2009-2010
viernes, 29 de enero de 2010
Pasarela 080 Barcelona fashion: un modelo sin sentido que requiere revisión
viernes, 29 de enero de 2010
Premios Empresariales de Mercados del Vino y la Distribución
jueves, 28 de enero de 2010
Semana de la Moda de París: Georges Chakra Spring/Summer 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
LaMejorNaranja.com: directo del árbol a tu mesa
miércoles, 27 de enero de 2010
Trailer en castellano de la película "Sexo en Nueva York 2"
miércoles, 27 de enero de 2010
Carlos Oliveras seduce con su concepto “la pelu del Avenida Palace” en Barcelona
miércoles, 27 de enero de 2010
Carnival Corporation & Plc y sus marcas de cruceros donan 5 millones de dólares para apoyar Haití
lunes, 25 de enero de 2010
Lo mejor del vino nacional e internacional y de la gastronomía valenciana se dan cita en el 9º Encuentro Verema
lunes, 25 de enero de 2010
La importancia de las torres de control para la seguridad operacional en zonas de desastre
lunes, 25 de enero de 2010
Actualidad
MILAGRO EN EL CAMINO: REFLEXIONES DE MANUEL Y SEBASTIAN
sábado, 12 de abril de 2003
informativos.net
capítulo treinta y tres

Por la carretera que conducía a Vivero se perdía la cerrada camioneta de Abassi. Manuel Pérez y el alcalde, Sebastián Moles, seguían con la mirada el vehículo que desaparecía en la próxima curva. Se miraron uno a otro pensativamente.
Sebastián, un hombre ya mayor, de aspecto venerable y bonachón, de cabellos grises y la voz un poco aguardentosa, murmuró:
-Creo que hemos hecho una buena adquisición, Manuel. Ese hombre tiene algo extraño dentro de sí, no sé si es su semblante apacible, su voz siempre inalterable, o su aire bondadoso. A veces pienso, cuando reflexiono sobre el día que me hablaste de la llegada de este hombre aquí, yo, en aquel instante estaba leyendo la prensa y la noticia se cebaba en el milagroso aterrizaje del avión en Barajas, ¿recuerdas? Si te digo la verdad, a medida que el tiempo fue transcurriendo y fui observando a nuestro amigo, lo he relacionado, sin querer o queriendo, con lo que decía la prensa. El hombre que salvó el avión con aquel aterrizaje milagroso y en la pura oscuridad era alto, pelirrojo, pecoso y tenía acento extranjero. Eso no lo dijeron en principio, pero en los sucesivos días sí se habló de ese acento peculiar que sigue teniendo nuestro amigo y protegido Abassi.
 
Manuel miró al alcalde con expresión expectante.
-¿Qué me quieres decir, Sebastián?
-No digo nada. Pienso, analizo y hago conjeturas. Este verano, cuando el naufragio de los muchachos, ¿lo has olvidado? el atardecer era tenebroso y la lluvia caía incesante, los sumideros no podían absorber toda el agua que caía y se inundó media ciudad. La bruma era tan espesa que no se veía nada, y sin embargo, Abassi se perdió en mitad de ella y retornó media hora después con los seis chicos.
-Aún ignoro lo que me quieres decir, Sebastián.
-Son cosas mías, cosa que intento hilvanar, unir, y es todo la misma cosa. Por ejemplo, le hemos entregado apenas hace siete meses un prado inhóspito lleno de maleza, y ahora está convertido en un vergel, con pinos, arbustos, y cultivos y en un santiamén hizo su casa.
-Es lógico, Sebastián, le proporcionamos todo el material y tres hombres para ayudarle.
El alcalde meneó la cabeza. Tenía un cayado en la mano y automáticamente golpeó el suelo con él.
-Sin embargo -añadió pensativo- no dejó de trabajar contigo una sola mañana y trabajaba en las tardes hasta el anochecer para levantar su casa. Después de aquel naufragio cuando salvó a los chicos, le dimos la camioneta y herramientas para su carpintería. En otro santiamén levantó un pabellón y en otro más formó un montón de hectáreas para la granja, compró polluelos, vaca, caballo y levantó el tercer pabellón, no sé para qué aún, pero ten por seguro que nuestro hombre no hace cosas sin objetivo. Y se me antoja que este lo tiene. El otro día, sin ir más lejos, apareció por aquí un chaval que procedía de La Coruña. Estaba totalmente drogado y le vi sentado a la puerta de la casa de Abassi conversando con él - Verás lo poco que tarda en pedirnos permiso para ayudar a los drogadictos.
-Eso no es malo, Sebastián.
-Yo no digo que sea malo ni bueno, digo que es un hombre diferente. Recuerda cuando en agosto se desató aquella fogata en el monte de Vivero, casi llegaba a Foz. Yo estaba con él contemplando aquel resplandor y el hecho de que se apagara en menos de media hora... no lo entendí. Es más, lo comenté con nuestro presidente Fraga, y como sabes bien que Fraga es conformista y no se anda con muchos preámbulos, me golpeó la espalda afectuosamente y me dijo: "Sebastián, es hora de que los fuegos no prosperen en Galicia, tenemos los elementos para apagarlos". Yo, si te digo la verdad, no vi ningún elemento, salvo a Abassi, que despedía fuego por los ojos, le centelleaban y parecía que teníamos ahí mismo el incendio, cuando estaba a muchos metros de nosotros.
-No sé lo que quieres decir, se me antoja que pretendes decirme que Abassi es diferente a los hombres que conocemos.
-Igual no es, Manuel, tiene algo sobrenatural en su mirada, y sobre todo, tiene un don especial para hacer en una semana lo que cualquier otro hombre haría en seis meses. Tengo en mi casa la cómoda que me hizo últimamente y te digo, Manuel, que es una obra de arte. Se la encargó Marina hace quince días, y ayer detuvo la camioneta ante nuestra casa y con ayuda de un edil, portó la cómoda hasta dentro de mi hogar. Es una obra de arte. Algo que no se hace en una semana, pero él solo empleó ocho días.
-Si quieres decir algo concreto, dímelo ya, Sebastián.
-Es que no tengo nada que decir ¡ojalá pudiera! Pienso únicamente. De momento, me siento satisfecho de haberle dado cobijo, de proporcionarle trabajo y de considerarlo, al fin, como un paisano más de esta comarca.
-¿Sabes -dijo Manuel- a que va a Vivero?
-A comprar pienso, dijo, para el caballo y la vaca, pero eso lo tiene aquí, de modo que algún otro cometido le llevará allí...
-¿Me estás diciendo que es un hombre misterioso?
-No exactamente, pero si creo que es diferente a la generalidad.
Entre tanto Sebastián y Manuel mantenían esta conversación, a las afueras de la ciudad, no lejos del muelle, Abassi y Milani se alejaban hacia Vivero.
-He visto muchos libros -decía Milani- con fotografías de esta comarca y otras de España, me parece que este paisaje es agreste, un poco duro.
-No me digas que no te gusta, Milani.
-Claro que sí, pero un día tendrás que llevarme hasta San Genjo, he visto fotografías de esa ciudad veraniega, el paisaje cambia completamente ahí, el cielo es diáfano, hace calor y tal parece que entras en Andalucía...
-¿Pero qué sabes tú de Andalucía, Milani?
-Libros, fotografías, ya que voy a vivir aquí, quiero enterarme leyendo libros y así practico mi español. El acento no se me irá nunca, pero cada día pronuncio mejor el idioma del país en el cual vivimos, y me gusta, Abassi, me gusta conocer este país, sus poblaciones. Por eso te digo que un día tienes que llevarme hasta San Genjo. He visto que es precioso, y que el paisaje cambia completamente. Es como el contraste entre el bravo y duro paisaje de Asturias, -que no deja de ser bello por ser duro- y la luminosidad de Andalucía. Eso ocurre, a mi modo de ver, con Vivero y San Genjo, si bien ambas ciudades, o pueblos o como quieras llamarles, me gustan por si mismos. Me gusta la bravura de Vivero y me gusta la diafaneidad de San Genjo.
-Cuando las cosas nos vayan bien...
-¡Que dices, Abassi! ¿es que pueden irnos mejor?
Abassi torció los labios en una mueca indefinible.
-Verás, Milani, tengo en mente algo muy concreto y he de lograrlo. Recuerda cuántos muchachos de apenas diecinueve o veinte años pasan por nuestra granja y se van como vienen, yo quiero darles un motivo para que se queden y poder ayudarlos, para recuperar a esos chicos que se van perdiendo en la nada convertidos en despojos. No voy a dejar de trabajar la tierra y la carpintería, tengo fuerzas para eso y mucho más, pero con el tiempo espero poder levantar el tercer pabellón, para ayudar a los chicos que pasan por aquí y se van como vienen... Muchas veces pienso, Milani, que Dios nos trae a este mundo para algo, y hemos de hacer ese algo y si el Señor nos ilumina por ese camino, no debemos torcerlo nunca.
Pienso -dijo Milani serenamente- que algo vas a buscar a Vivero, algo concreto, ¿verdad?
-Pues sí, voy a buscar metadona. He escrito una carta a Sanidad y me han pedido una entrevista. Es posible que me la den o no, pero por un camino u otro, yo buscaré los métodos para ayudar a luchar contra esa miseria humana que se pierde en los jóvenes.
Por toda respuesta, Milani apretó las manos de Abassi y mirando al frente murmuró:
-Me parece que se acerca una tormenta.
-Estas tormentas del invierno son aún peores que las del verano -dijo Abassi.
En efecto, la lluvia que se inició con gotas muy gordas empezó a arreciar. La camioneta rodaba ya próxima a Vivero.
Cuando llegaron al pequeño pueblo vieron cómo la gente corría hacia el muelle, el agua caía de tal modo que producía un ruido en el pavimento como si se aplastara. Los sumideros se iban llenando. Los truenos, como aquella otra vez, restallaban en el cielo junto con el relámpago.
La tarde parecía anochecer súbitamente.
-Alqo está ocurriendo -dijo Milani- mira como corren.
-En estos lugares, -murmuró Abassi muy lentamente sin detener aún la camioneta- hay muchas desgracias en el mar, hombres que salen a pescar en la mañana con un espléndido día y luego nunca retornan o se encuentran sus cadáveres tirados en playas lejanas ya descompuestos semanas o meses después...
-Vas conociendo bien esta tierra, Abassi.
-¡Y que remedio! Me parece que esta vez nos ha tocado presenciar algo tremendo...
En efecto, detenía la camioneta al borde de un arcén y veía cómo la gente corría despavorida hacia el muelle.
Milani se quedó absorta, aún sin descender, contemplando el cuadro. Mujeres que se abrazaban entre sí, hombres que gritaban. Una lancha de salvamento se perdía entre la bruma.
Abassi, aún sentado ante el volante, contemplaba el panorama sin murmurar palabra.
Fué Milani quien le dió con el codo en el costado.
-Abassi, algo grave está sucediendo.
Abassi se olvidó de la metadona y de la persona que pensaba ver en el hospital. Se quedó clavado en el asiento contemplando cuanto sucedía a pocos metros de la camioneta.
-Vamos a descender, Milani -dijo.
-¿Harás algo, Abassi?
-No lo sé. No siempre puedo hacer lo que quiero, pero esta vez lo intentaré. Como primera medida, la lancha de salvamento tendrá que retornar, los golpes de mar le impiden continuar.
En efecto, la lancha de salvamento se empezaba a ver nítidamente en el horizonte. Entraba en el puerto. Los hombres, cubiertos con sombreros de plástico y trajes de marinero, gritaban desde la lancha.
Un hombre que parecía pescador, como ellos, también gritaba desde la esquina del puerto.
Abassi preguntó llevando contra sí pegada a Milani qué era lo que sucedía. Una señora mayor vestida de negro y con un pañuelo cubriendo su cabeza, le dijo sollozando:
-Ha salido una vapora esta madrugada con el tiempo manso, pero al mediodía empezó a llover y el mar se encabritó. Cuando eso ocurre, rara vez vuelven a puerto.
-Pero pueden ir a otro ... -dijo Abassi.
-No lo alcanzaran. No es la primera vez que ocurre.
-¿Cuántos pescadores iban en la vapora?
-Seis, señor... Usted no es de aquí, ¿verdad?
-No soy de aquí, pero vivo en Foz -y sentía en su costado la fuerza del abrazo de su mujer.
Abassi avanzó lentamente por la esquina del muelle y se juntó a todos los demás pero se diría que estaba solo con Milani.
Ella le dijo con voz temblona:
-Pon todo tu esfuerzo y trae esa lancha a tierra.
Abassi respiró muy hondo. Miraba con expresión fija y centelleante hacia el mar encabritado.
-Aunque logre amainar el temporal -murmuró- no creas que es fácil que los marineros no hayan perecido ya. Y si se han ahogado, no podré resucitarlos, yo no tengo ese poder.
-Al menos, amaina el temporal, por nosotros mismos, que tenemos que volver a Foz con nuestros hijos.
Abassi seguía caminando, se iba hacia la punta del muelle, atrás quedaban los gritos, los sollozos y los aspavientos de los vecinos y familiares de los náufragos.
Abassi hizo un esfuerzo. Sabía, además, que cada vez que aquellos esfuerzos se ejercitaban en su cuerpo, quedaba aplanado y sin fuerzas. Pero no le importaba demasiado, sabia bien lo que deseaba Milani y él mismo y lo que ignoraban todas aquellas gentes que él podía hacer.
Se pegó a un poste de teléfonos que había en la punta del muelle. Lo abrazó con fiereza y miró hacia el mar centelleándole los ojos.
Foco a poco fue amainando el temporal, los truenos se oían más lejanos, se separaban de los relámpagos, lo que indicaba que la tormenta se iba alejando. La lluvia fue cesando y si el mar no dejó de encabritarse, las olas ya no eran tan altas y podía divisarse el horizonte. Se diría que la bruma y la niebla, como si las soplaran, iban disipándose lentamente. Las gentes corrían de un lado a otro y allí lejos, al fin, muy lejos, peleándose con las olas, parecía avanzar una de esas lanchas de pesca que parecen barquitos en miniatura.
Abassi giró en redondo, pasó un brazo por los hombros de su mujer, y dijo:
-No se han muerto, vuelven ahí. A punto estaban de perecer...
-¡Abassi...! -decía Milani apretándose en su costado como hacía siempre- lo has logrado.
-No lo sé, Milani. He amainado la tormenta y la fuerza del temporal, pero ignoro si regresan todos -y sin más, caminaba lentamente hacia el interior de la ciudad.

INDICE




Imprimir Enviar por Mail  
SocialTwist Tell-a-Friend
Nota: Los comentarios son moderados y no se muestran hasta su aprobación

     Nota: Los comentarios son moderados y no se muestran hasta su aprobación

     No escribas TODO CON MAYUSCULAS
     No des datos personales: mail, telefono, etc...
     Si quieres recibir otras respuestas utiliza la opción "Seguir":
     Ahí puedes introducir tu correo (lo mantiene privado) y pueden comunicarse contigo
     Se consecuente con la opción que te brindamos, haz comentarios serios (con sentido)
     Y lo más importante: ¡Revisa tu ortografía!
+ info
  Creemos en la personalización: Pulse en los logos para un contacto directo con las marcas
albertocerdan.com aninoto.com arenys-House.es boutiquemin.com carreraycarrera.com casanovabcnhotel.com cdlcbarcelona.com conchitavilella.com corporatejetsbcn.com costacruceros.es dermitek.com Espaulella fontvella.com fresa fridaysproject.com globally.es gratacos.com hotelcalbatlle.com hotelestela.com illy.es indemnizacionportuvuelo.com lapleta.com moda-barcelona.com pendulum-pr.com pirelli.es raimonbundo.com satucasademodes.com sinpelo.es vilaclaraarthotel.com vilarovira.com virtudestetica.com
InformativosNet Social Gadgets

Informativos.Net Fans Facebook (desde 07ENE010)
Google Friend Connect (desde 07ENE010)

 
© 1999-2010 Informativos.Net Todos los derechos reservados Diseño Estudi Caravaca con tecnología Icnea