Medio ambiente

‘Un litro de luz’ diseña un kit de emergencia DIY para dar luz tras desastres naturales

01/07/2018 

‘Un litro de luz’ diseña un kit de emergencia DIY para dar luz tras desastres naturales

Google y la ONG ‘Un litro de luz’ se han unido para crear un kit de emergencia diseñado para que las comunidades de zonas afectadas por desastres naturales construyan sus propias redes de alumbrado y telecomunicaciones, impulsadas por energía solar.






El objetivo es que estas personas, obligadas a abandonar sus hogares por culpa de terremotos, huracanes o inundaciones, puedan acceder a luz e internet desde cualquier lugar del planeta, de forma rápida y sencilla, siguiendo las instrucciones del kit. Camilo José Herrera, fundador de ‘Un litro de luz’, es miembro de la Red Impulsores del Cambio, una alianza suscrita por Fundación Aquae y Ashoka, entre otras organizaciones.

Google y ‘Un litro de luz’, ganadora del Desafío Google 2017 (certamen al que se presentaron 2.300 proyectos que buscan beneficiar a la sociedad a través de la tecnología), se encuentran en pleno proceso de diseño, desarrollo de software e integración de tecnología para conseguir que estos kits de emergencia puedan controlarse de forma remota. «Este pack facilitará todos los componentes necesarios para que estas comunidades desplazadas puedan montar postes de luz según la filosofía “DIY: do-it-yourself” (hágalo usted mismo) y al estilo Ikea: rápido y fácil», explica Camilo José Herrera.

El objetivo que se han propuesto es doble: por una parte, contar con un prototipo de producción del kit a finales de este año; y por otra, instalar para finales de 2019 postes de luz e internet públicos en 100 nuevas comunidades, en zonas de conflicto de Colombia.

«Esto supone que cada semana trabajaremos en dos comunidades diferentes, lo que representa un gran reto teniendo en cuenta que la mayoría son de muy difícil acceso; para llegar hasta alguna tenemos que utilizar furgonetas, lanchas e incluso avionetas», señala Herrera.

Desde 2011 el proyecto ha conseguido que más de 237.100 personas de comunidades extremadamente vulnerables de Colombia, Chile, Brasil, Ecuador, Jamaica, Ghana, Kenia y Marruecos dispongan de redes de alumbrado público; y desde 2016, que 3.500 personas de zonas rurales de Colombia estén conectadas a internet.


Ampliar

‘Un litro de luz’ se concibe como un programa de código abierto, fácilmente replicable por cualquier persona alrededor del mundo, utilizando materiales accesibles y con habilidades básicas de carpintería y electrónica. En cada comunidad se colocan, durante un fin de semana, entre 40 y 50 farolas “inteligentes”. Cada una cuesta unos 500 dólares, incluyendo el taller de capacitación donde se explica a los denominados “embajadores de luz” de cada comunidad cómo se construyen y se mantienen estos postes de luz e internet.

La multinacional alemana SAP también ha querido unirse a ‘Un litro de luz’ mediante el desarrollo del servicio de mantenimiento LIFE (Life and Internet For Ever). «Nuestro objetivo con LIFE es garantizar que toda la inversión que estamos realizando en estas comunidades permanezca en el tiempo, de forma que nuestros socios, como Fundación Aquae, que nos apoya desde 2016, puedan estar tranquilos», comenta Camilo José Herrera.

‘Un litro de luz’: 7 años iluminando vidas

Con un préstamo de cien mil pesos colombianos (unos 30 euros), en 2011 Camilo José Herrera fundó ‘Un Litro de Luz’. Inicialmente, este proyecto social de iluminación autosostenible se centró en alumbrar hogares utilizando botellas de plástico recicladas, rellenas de agua y cloro, y colocadas en el techo. Una técnica que conoció gracias a Illac Díaz, el hombre que la implementó en Filipinas, país que actualmente registra más de 30.000 instalaciones de ‘botellas de luz’. «El reto es inmenso si tenemos en cuenta que 31 millones de personas viven sin luz en América Latina», destaca el fundador de esta ONG.


Ampliar

En 2014, ‘Un Litro de Luz’ desarrolló un modelo propio de alumbrado público gracias a postes que se alimentan de energía solar, construidos con un tubo de PVC, una botella de plástico, un panel solar, una bombilla LED y una pequeña batería de moto. El sistema absorbe la luz solar mediante el panel y almacena la energía para su uso nocturno. «Nuestros postes de luz, que tienen una vida útil de 16 años, incluyen componentes reciclados y un chip de alta tecnología que garantiza que la luz dure un millón de horas», explica Camilo José Herrera.

En 2016, este sistema de iluminación callejera empezó a integrar un módem y un router Wi-Fi, brindando servicio de internet a las comunidades. ‘Linternet’ ya ha permitido conectar a más de 3.500 personas de zonas rurales de Colombia. Estas comunidades pueden elegir entre acceder a internet en tiempo real, lo que cuesta 50 centavos de dólar al día, o acceder a outernet (internet con un desfase de un día), un servicio gratuito. «De estos 50 centavos, destinamos la mitad a una cuenta de ahorro que a final de año pueden utilizar para comprar un nuevo purificador de agua, mejorar el techo de su escuela o comprar una lancha-ambulancia, como han hecho en una comunidad de Chocó, en un modelo de sharing economy y desarrollo para estas comunidades», indica Herrera.

«Comunidades que llevan 80 años esperando la luz, durante un fin de semana se encuentran con acceso a luz e internet. Un cambio radical para ellos», subraya el fundador de ‘Un litro de luz’. Esto representa una enorme oportunidad desde el punto de vista de la seguridad, la educación, la telemedicina, el ocio o la cohesión social. «Cuando en 2014 estábamos instalando nuestros primeros postes de luz en Medellín, una niña de doce años nos comentó que estaba muy contenta porque ahora iba a poder ver quién estaba al final del camino. Este sentimiento ilustra muy bien cómo la llegada de la luz supone para muchas niñas y mujeres lo que nosotros denominamos “seguridad de género”», destaca Herrera.

Camilo José Herrera es uno de los cuatro emprendedores sociales seleccionados por la Red Impulsores del Cambio, una alianza internacional suscrita por Ashoka, Fundación Aquae, Fundación Acuorum, Hidraqua, Canaragua, Aguas de Cartagena y Aguas Andinas para catalizar la innovación disruptiva en España y América Latina. Para ello, seleccionan a emprendedores sociales de Chile, Colombia y España en las áreas de agua, energías renovables y sostenibilidad, a los que apoyan en el desarrollo de sus proyectos con una beca económica durante tres años, además de apoyo en asesoramiento y comunicación.

 



Imprimir Enviar por Mail
Compártenos