“Pasión, glamour y gusto por el lujo y la alta joyería”
El s.XIX se acercaba a su fin, María Cristina de Habsburgo regentaba la monarquía y Madrid imitaba la transformación urbanística que Haussmann había desarrollado en París. Eran tiempos de vanguardias en los que la alta joyería lideraba la creciente industria del lujo y en la madrileña calle Santa Isabel nacía la firma Carrera y Carrera, casi al mismo tiempo que en la ciudad del Sena lo hacía el Art Nouveau, cuyas líneas curvas y ondulantes así como sus motivos florales y modo de fabricación artesanal han servido de fuente de inspiración a la prestigiosa firma desde entonces hasta nuestros días.

