Luego que fuera denunciado por organismos de derechos humanos, el Embajador peruano en Venezuela, Julio Salazar Monroe, habría sido retirado del cargo por el Gobierno peruano.
Según indicaron la prensa peruana y venezolana, las autoridades del país andino, habrían informado a sus pares venezolanos la determinación. El argumento peruano: problemas de salud. Empero, la razón de la salida se aleja de tal argumento ya que en Venezuela las denuncias contra este militar retirado, generaron un tenso clima político en momentos en que la administración de Chávez intenta dar una imagen de respeto a los derechos humanos.
José Vicente Rangel, Ministro de Relaciones Exteriores, indicó que lamentaba que las denuncias contra Salazar no se hubieran conocido antes de que el Jefe de Estado, Hugo Chávez le otorgase el ôbeneplácitoö a su nombramiento.
Medios de prensa venezolanos, informaron que Salazar ya se encontraría en Perú, no obstante, las autoridades peruanas no confIrmaron ni desmintieron el retiro del diplom tico de la embajada en Caracas.
Recordemos brevemente quien es este hombre. Fue Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional entre los a_os 1991 y 1998, es decir, en los mismos a_os en que Vladimiro Montesinos fue asesor en el rea, m s bien el Jefe de facto de la repartici¢n.
Durante el ejercicio de su gesti¢n ocurrieron graves violaciones a los derechos humanos, 16 personas fueron asesinadas y estas matanzas -conocidas por el nombre de «Barrios Altos»- se atribuyen a hombres del SIN y del Servicio de Inteligencia del Ej’rcito.
Un informe que envi¢ la ONG PROVEA, a la Canciller¡a venezolana sostiene que: «Como Jefe del SIN no pod¡a desconocer la actuaci¢n del grupo de miembros del Ej’rcito Peruano que realiz¢ dicha matanza y que, como se sabe, formaba parte del Grupo Colina. Las vinculaciones de este grupo con el SIN quedaron suficientemente comprobadas luego de que algunos de sus miembros fueran enjuiciados y sentenciados por la misma justicia militar como responsables de la muerte de un profesor y nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta».
Asimismo, se afirma que Salazar, quien tiene una estrecha relaci¢n con Montesinos, aprobaba todas las operaciones tenientes a realizar espionaje pol¡tico. Las mismas eran promovidas y dise_adas por Montesinos, entre ellas se cuentan las interceptaciones telef¢nicas a periodistas, pol¡ticos y a empresarios opositores al r’gimen.
Salazar aprobaba oficialmente todas las acciones administrativas y operativas del SIN que preparaba y solicitaba Montesinos. Fue ejerciendo ese cargo hasta que el SIN se convirti¢ en un organismo que, entre otras funciones, se dedicaba a realizar interceptaciones telef¢nicas a periodistas, pol¡ticos y a empresarios que eran cr¡ticos del Gobierno.
En su gesti¢n ocurrieron sangrientos casos como el de Barrios Altos y el de La Cantuta, que fueron atribuidos al SIN y al Servicio de Inteligencia del Ej’rcito.
Al igual que Montesinos, Salazar tambi’n es del arma de Artiller¡a. Salazar es conocido como un oficial pasivo, tranquilo, sin mayores aspiraciones en su carrera, lleg¢ a ser general de divisi¢n gracias a su amistad con Montesinos. Su hermano, el general en retiro Luis Salazar Monroe, era incondicional de Montesinos y es desde hace ocho a_os agregado militar en EE.UU.
presiones retiran a embajador del Pero acreditado en Caracas Caracas. [De El Nacional, Grupo de Diarios Am’rica]. La informaci¢n fue transmitida la noche del martes a la Canciller¡a, un mes despu’s de que Salazar llegara al pa¡s. En ese tiempo Provea (ONG dedicada a velar por el cumplimiento de los derechos humanos) envi¢ a la Canciller¡a de su pa¡s una comunicaci¢n de repudio por el benepl cito concedido al enviado del presidente Fujimori. En ese escrito se menciona la actuaci¢n del embajador designado como jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN, el mismo que dirigi¢ el ex hombre fuerte del Gobierno Peruano Vladimiro Montesinos) de enero de 1991 a agosto de 1998, tiempo en el que ocurri¢ la matanza de 16 personas en un caso conocido como Barrios Altos. «Como jefe del SIN no pod¡a desconocer la actuaci¢n del grupo de miembros del Ej’rcito Peruano que realiz¢ dicha matanza y que, como se sabe, formaba parte del Grupo Colina. Las vinculaciones de este grupo con el SIN quedaron suficientemente comprobadas luego de que algunos de sus miembros fueran enjuiciados y sentenciados por la misma justicia militar como responsables de la muerte de un profesor y nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta», se_ala el informe. El escrito de Provea cre¢ una inc¢moda situaci¢n para el Gobierno Venezolano, que se ha puesto la defensa de los derechos humanos en primera fila.
El general Julio Salazar Monroe fue durante ocho a_os jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Salazar era jefe en el papel, pues el jefe real era el ex asesor Vladimiro Montesinos. Ambos tienen una vieja amistad: Salazar fue instructor de Montesinos en la Escuela Militar de Chorrillos.
Salazar aprobaba oficialmente todas las acciones administrativas y operativas del SIN que preparaba y solicitaba Montesinos. Fue ejerciendo ese cargo hasta que el SIN se convirti¢ en un organismo que, entre otras funciones, se dedicaba a realizar interceptaciones telef¢nicas a periodistas, pol¡ticos y a empresarios que eran cr¡ticos del Gobierno.
En su gesti¢n ocurrieron sangrientos casos como el de Barrios Altos y el de La Cantuta, que fueron atribuidos al SIN y al.
Al igual que Montesinos, Salazar tambi’n es del arma de Artiller¡a. Salazar es conocido como un oficial pasivo, tranquilo, sin mayores aspiraciones en su carrera, lleg¢ a ser general de divisi¢n gracias a su amistad con Montesinos. Su hermano, el general en retiro Luis Salazar Monroe, era incondicional de Montesinos y es desde hace ocho a_os agregado militar en EE.UU.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
