Un policía, una mujer y un niño resultaron muertos ayer tras un asalto en la comunidad de el portillo del Aguacate, ubicado en el conocido «corredor de la muerte». Este tramo de carretera está entre las poblaciones de Limones y Mame, al norte de Honduras.
El agente Santiago Castillo Romero intentó frustrar un asalto a un maderero de la zona y por ello fue asesinado con disparos de un fusil AK-47. Tras él llegaba un camión, el cual se fue a un precipicio al intentar evadir el asalto. Ahí murieron una señora y su nieto de apenas ocho años de edad.
El conductor del vehículo en el que se transportaba el agente asesinado sufrió heridas de bala y con suerte logró huir de los pillos, tras pedir auxilio fue llevado al hospital San Francisco de Juticalpa.
El corredor de la muerte es una zona en donde los asaltos son muy frecuentes y sanguinarios. Muchos lugareños han optado por delinquir ante la falta de trabajo y la extrema pobreza. (Hn/QR/Pm/Vi/mc)
DELINCUENCIA CONTRA LA POBREZA
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