…curioso estudio en el que un grupo muy reducido de personas, permanecían encerrados en un recinto provisto de huerto y herramientas de todo tipo, con atmósfera propia y simulando el estado en el que se podía encontrar una nave espacial que realizase un viaje de larga duración, el encierro duró dos años, y sirvió en parte para llegar a perfeccionar una técnica por medio de la cual, se aumenta la esperanza de vida en al menos un tercio, lo que nos llevaría a desplazar la edad de riesgo a los 120 años, pero no en una silla de ruedas o postrado sobre una cama, si no realizando funciones normales similares a las de una persona de 50 años «de los de ahora», es decir, con mucha calidad de vida.
Pero +cómo se materializa esto?
Después de leer este artículo puede parecer fácil, pero no lo es tanto, para empezar, debemos pensar que si alguien desea llegar a la edad de la jubilación en perfecto estado, y su principal actividad es «probar prototipos de F1», estaríamos ante un caso, que con suerte llegar¡a a la edad de la jubilaci¢n falt ndole algon que otro hueso, brazo, pierna, y sin duda alguna todos los dientes. De la misma forma debemos pensar que si planeamos llegar hasta los 120 a_os en perfecto estado f¡sico, tenemos que empezar por minimizar riesgos en lo referente a desgastes degenerativos de nuestro organismo derivados de dietas agresivas (carnes, picantes, alcohol etc.), y este es tambi’n uno de los principales problemas en un viaje espacial de larga duraci¢n, la necesidad en un momento dado de intervenir quirorgicamente a uno de los tripulantes a causa de una enfermedad puede ser fatal, y no digamos si el que necesita la intervenci¢n, es el m’dico de abordo.
Por lo tanto una dieta «sana» se hace inevitablemente necesaria, y esto nos lleva sin remedio a la bosqueda de esa dieta, aparentemente mas f cil de encontrar entre los alimentos de origen vegetal, pero no termina aqu¡ el asunto.
Los experimentos de Walford con ratones en la bosqueda de esa dieta milagrosa, dieron los resultados mas satisfactorios con los animales que pasaban «mas hambre». El grupo de control alimentado libremente, ten¡a normalmente enfermedades que arrastraban hasta su fallecimiento, el grupo de control, con una dieta de calor¡as restringidas, alargaba su esperanza de vida aproximadamente en un 30%.
Ante estos sorprendentes resultados, Walford continu¢ investigando, hasta que dio con lo que parece ser la clave de toda la cuesti¢n. Se trata de hacer que el rendimiento de nuestro metabolismo sea lo mas optimo posible, de esta forma, reponemos los tejidos que se van da_ando (nuestro cuerpo trabaja en su propia restauraci¢n), y no almacenamos substancias indeseables en el interior de nuestro organismo que puedan derivar en posteriores enfermedades, y en los seres humanos, parece que esto se consigue con una ingesta de unas 1800 calor¡as diarias. Pero tal y como dec¡a antes, no es f cil, para limitar nuestra alimentaci¢n en 1800 calor¡as, y que no nos falten vitaminas, minerales y nutrientes en general, se necesita una supervisi¢n m’dica digna de un viaje interestelar, y es precisamente as¡ como se soluciona. El Doctor Walford, dise_¢ un programa de ordenador, capaz de ayudarnos en esta tarea, el programa conoce absolutamente todos los recursos alimenticios que solemos utilizar, y nos suministra la composici¢n exacta de nuestros menos en funci¢n de ciertos par metros personales como son el peso, la altura, el ejercicio al que estamos sometidos etc, y podemos de esta forma alimentarnos con nuestros productos favoritos sin que nos falte nada, y recibiendo en todo caso la recomendaci¢n del programa para completar nuestra dieta diaria. Por esto se incide en el hecho de que este plan no es una «dieta», es una «forma de vida», para gente que tiene objetivos a largo plazo, y que est dispuesta a cambiar la sobrealimentaci¢n a la que culturalmente estamos sometidos, por un 30% mas de vida, y sobre todo de vida con mucha calidad.
JCV(1999)
Nota : Toda la informaci¢n cient¡fica expuesta en este art¡culo, es propiedad intelectual del Dr. Walford, y se encuentra en su web-page http://www.walford.com , en sus art¡culos de prensa, libros y videos educativos.
