"La alta tasa de variabilidad del virus es la causa principal de que aún no se haya puesto a punto una vacuna contra el sida", ha explicado Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París. Según Robert Gallo, especialista de la Universidad de Baltimore (EEUU), otra dificultad radica en "la compleja interacción de las vacunas con el sistema inmunitario".
Los dos investigadores, que han intervenido en una reunión de expertos sobre la enfermedad en la sede del instituto Ettore Majorana de Erice, se han mostrado reacios a la hora de hacer previsiones sobre la esperada vacuna, porque "los problemas que deben resolverse son todavía muchos".
Entre ellos, Montagnier ha destacado en especial el económico y ha asegurado que "el papel de las fundaciones privadas es fundamental para la investigación".
