Dos marcas de pantalones han empleado en sus anuncios para televisión imágenes semejantes para llegar al público. El Ministerio de Fomento ha pedido a las cadenas de televisión que retiren tales anuncios y estudia imponer una fuerte sanción a las emisoras que los hayan difundido.
Según Fomento, los dos anuncios vulneran el artículo 8.1 de la Ley de Televisión Sin Fronteras, que declara ilícita la publicidad que "fomente comportamientos perjudiciales para la salud o la seguridad humanas, atenten al debido respeto a la dignidad de las personas o las discriminen".
En la primera de las polémicas campañas, es la firma James Dean la que muestra a dos personas golpeando a otra. Tras enfocar el asfalto desde una altura de cinco pisos, se observa cómo el joven al que le quieren quitar sus preciados pantalones se desliza poco a poco por el interior de sus vaqueros hasta precipitarse al vacío. Los culpables de su desgracia recogen la valiosa prenda, unos tejanos, y se marchan de la habitación satisfechos del deber cumplido. Sonrisa incluida.
El otro anuncio empieza con la visita de un joven al ataúd donde yace el cuerpo de su padre, que aparentemente acaba de morir. Allí las imágenes de su infancia, en las que se ve como su progenitor le pegaba con un cinturón, mientras él se escondía llorando por detrás de las puertas de la casa, se superponen a las de la contemplación del féretro. De repente, algo cambia en la mente del protagonista, que se desprende de su cinturón para emprenderla a correazos con el ataúd de su padre.
Satisfecho por haber cumplido al fin su venganza, el joven, acompañado por dos niños pequeños (se supone que sus hermanos y, por tanto, víctimas también del maltrato familiar) y una pegadiza canción en inglés cuya letra dice "no te olvidaré", abandona el cementerio. Al fin y al cabo, tiene motivos para estar contento: con o sin cinturón, sus pantalones Solido se han mantenido ceñidos a su atlético cuerpo.
