Según la revista ô Georgeö, la entrevista que John Kennedy Jr mantuvo con Fidel Castro, fue la más frustante de todas las realizadas en el tiempo que dirigió este medio hasta su muerte, en un accidente aéreo en julio.
El encuentro con Fidel era de especial transcendencia para John John, embarcado en una serie de entrevistas históricas que debían explicar el mandato de su padre, asesinado en Dallas en 1963. Como cualquier otro periodista que visita Cuba, JFK Jr tuvo que esperar cinco días hasta saber si Castro lo recibiría o no, y por supuesto, de la espera no le salvó el ser quién era. Este tiempo de espera permitió a Kennedy Junior hacer turismo por la isla, tarea desagradable a juzgar por las posteriores notas del hijo del ô presidenteö, donde hacía especial mención a la poca preparación de los guías oficiales del ministerio de relaciones exteriores cubano. Según John John, durante los cinco días no pudieron comer, porque el tiempo dedicado a esta necesidad biológica, no estaba contemplado en el programa oficial del tour.
La noche en la que Castro recibi¢ a John John no fue muy afortunada. El premier cubano prohibi¢ las grabadoras, y la velada que dur¢ cinco horas qued¢ absolutamente monopolizada por Fidel, qui’n no par¢ de hablar en casi todo ese tiempo y sobretodo de despotricar contra Nixon y su Watergate. JFK Jr no tuvo ocasi¢n de meter baza, por lo que decidi¢ hacer borr¢n y cuenta nueva, dedicarse a otros personajes y no publicar su encuentro con tan magno personaje. Este testimonio es uno de los que aparecen en la edici¢n especial que George dedica a su fundador y que ya est agotada en todos los quioscos de New York.
La revista lleva adem s extractos de entrevistas realizadas por John John a personajes como el actor Warren Beatty, al general Vo Nguyen Giap, el comandante del Vietkong que encabez¢ la ofensiva final sobre Saigon en 1975. Y mientras George hace negocio a costa de su fundador muerto, todas las miradas estaban puestas el viernes en la lectura del testamento de John, sobre el que ya se hab¡a dicho de todo.
El testamento, de tres p ginas y media, dispone que en caso de no tener hijos su patrimonio pasar¡a a manos de su hermana Caroline y los hijos de esta. Su apartamento, valorado en 2,5 millones de d¢lares, pasar a propiedad de sus sobrinos, al igual que sus cinco autom¢viles.
Gran parte de su fortuna, estimada en unos 100 millones de d¢lares, pasar a manos de su hermana y algunos familiares, pero John no ha olvidado al sirviente de su madre y la ni_era que le cuid¢ cuando era ni_o, a los que ha regalado una jubilaci¢n suculenta, aunque no ha sido hecha poblica.
LAS AVENTURAS DE JOHN JOHN AIREADAS POR » GEORGE»
209
