La Autoridad del Puerto de Nueva York y Nueva Jersey (agencia estatal de Estados Unidos, propietaria de las torres) ha decidido traspasar su gestión comercial a los inversores privados. La venta ya fue anunciada en 1995, cuando dijo que quería vender o alquilar las torres para desprenderse de actividades ajenas a su competencia. Los gobernadores de los Estados de Nueva York y Nueva Jersey han aplaudido esta privatización que, a su juicio, incrementará los beneficios de las torres.
El presidente de la agencia estatal estadounidense, Lewis Eisenberg, indicó que podría tratarse de la propiedad más valiosa del país. Los expertos calculan que podría costar unos 1.500 millones de dólares (234.015 millones de pesetas). Esta cantidad supera el récord de 1.200 millones de dólares (187.212 millones de pesetas) que supuso la venta del Rockefeller Center en 1996.
El complejo consta de cuatro edificios con una extensión total de 64.750 metros cuadrados. Dos de ellos, las Torres Gemelas, son los más altos de Nueva York (más de 400 metros distribuidos en 110 pisos). Las torres fueron inauguradas en 1970, y en la actualidad, más de 450 empresas operan en el recinto.
El inversor que adquiera esta propiedad gestionará su explotación comercial durante 99 años, según establece la licencia de la Autoridad del Puerto de Nueva York y Nueva Jersey. El principal problema estriba en la fuerte presión fiscal que soportará el nuevo propietario. Hasta el momento, la agencia estatal ha abonado 26 millones de dólares anuales (4.056 millones de pesetas), pero esta cantidad podría encarecerse hasta los 100 millones de dólares (15.601 millones de pesetas) para el nuevo dueño.
