Dos décadas después de su nacimiento y trece años después de su peor tragedia, el transbordador espacial se ha convertido en el servicio de fletes espaciales de Estados Unidos, un caballo de carga en órbita que está envejeciendo.
Sin embargo, no es probable que la venerable flota del transbordador sea reemplazada durante décadas venideras, dicen funcionarios de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), ingenieros y ex astronautas, ya que es muy poco probable que el Congreso estadounidense le proporcione a la NASA los recursos necesarios.
De aquí que el transbordador -equipado con tecnología que se remonta, en algunos casos, a las décadas de los Æ50 y los Æ60- pudiera convertirse en el bombardero B-52 de los inicios del siglo XXI: una antig³edad de alta tecnología, aún surcando los cielos en el 2020 o el 2030, pilotado por pilotos que ni siquiera habían nacido cuando éste despegó por vez primera.
La analogía con el B-52 es válida, dijo Bernard Shaw, ex comandante del transbordador espacial que actualmente es vicepresidente y gerente general del proyecto Estaci¢n Espacial en la empresa Boeing. «Creo completamente dif¡cil que se pueda reemplazar al transbordador», dijo.
Programada para ser completada en el 2005, la estaci¢n espacial internacional est siendo armada principalmente mediante lanzamientos del transbordador que llevan componentes a la ¢rbita baja de la Tierra.
El retiro atrasado es noble, pero constituye un destino ir¢nico para la flota del transbordador, la cual casi muri¢ en su cuna en la d’cada de los ’70, cuando el entonces presidente Richard Nixon se lo propuso con poco entusiasmo a un Congreso reacio. El final tambi’n parec¡a seguro cuando, en enero de 1986, el transbordador Challenger estall¢ encima de Florida.
No obstante, 13 a_os despu’s, mucho despu’s de que los fatalistas hubieran predicho que ocurrir¡a un segundo desastre, la flota sigue volando un promedio de siete u ocho veces por a_o. «No vamos a acercarnos siquiera al periodo de vida del transbordador en los pr¢ximos 10 a_os», dijo el ex comandante del transbordador Andrew Allen a los asistentes en la Conferencia sobre Desarrollo del Transbordador Espacial en el Centro de Investigaci¢n Ames de la NASA, en Mountain View.
Aunque Allen espera que los cuatro transbordadores -Columbia, Atlantis, Endeavour y Discovery- envejezcan con garbo, deben ser actualizados para hacerlos m s seguros y m s eficientes, dijo.
Eso se debe a que los veh¡culos que se han esperado durante largo tiempo -como los que se ponen directamente en ¢rbita (SSTO) que despegar¡an y aterrizar¡an como aviones- no tienen muchas probabilidades de convertirse en grandes participantes en el aeroespacio durante d’cadas, dado el estrecho presupuesto federal actual para el estudio del aeroespacio. (The New York Times)
LOS TRANSBORDADORES: VIEJOS PERO INSUSTITUIBLES
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