En todo el occidente del país (Lara, Falcón, Yaracuy, Zulia, Los Andes), el nacimiento o belén se llama pesebre. De ahí se ha extendido a otras regiones, y en las Navidades de 1959 había en Caracas, a la entrada de las Mercedes, un gran cartelón, de texto un poco ambiguo que decía:» El pesebre es una gran tradición venezolana». Es tambien el nombre general en casi toda Colombia; y en el otro extremo de nuestra América del Sur.
El testimonio más viejo que hemos encontrado del pesebre venezolano es de 1832. El prócer merideño Juan de Dios Picón escribió ese año una descripción geográfica, política, agrícola e industrial de su provincia, y al detenerse en la capital decía:
» Al frente de la ciudad, por el lado del noroeste, se halla la loma de las flores o lagunetas, por algunas pequeñas lagunas que tiene en su cima, cercadas de diversas flores y otras plantas, aromáticas y curiosas con las que se arreglan los arcos y altares de Corpus y pesebres de Navidad…»
En el T chira lo visten a su modo: la casita del ni_o se hace de veradas y flores de ca_a brava; el piso de lana y musgo de los p ramos; sobre las pe_as, ovejitas de anime primorosamente labradas, y sementeras de ma¡z, garbanzos y arvejas.
En toda nuestra regi¢n andina, el pesebre con su amplio despliegue de artesan¡a popular, es testimonio de fe y timbre de orgullo familiar. Se coloca en la sala y sirve de motivo para la solemne celebraci¢n de la paradura del ni_o.
Gonzalo Pic¢n-Febres se_alaba en su tiempo, que el pesebre iba desapareciendo «a todo andar» ( donde m s culto se le rend¡a era en los pueblos de los Andes). Lo mismo estaba pasando en todos los pa¡ses. Pero en los oltimos a_os ha habido un reflorecer de nacimientos o pesebres en Europa y Am’rica, como reacci¢n tradicionalista contra el invasor arbolito de Navidad.
Esto no quiere decir que el arbolito carezca de sentido cristiano: en el arbol de Navidad ven los cristianos del norte de Europa, cat¢licos y protestantes, el s¡mbolo de la cruz. Son dos s¡mbolos cristianos que tienden a integrarse, por su belleza y su encanto expresivo, en la celebraci¢n universal de la Navidad. Pero lo propio nuestro, es el pesebre.
En Coro, estado Falc¢n en Venezuela, a mediados del mes de noviembre, se realiza la Feria Popular del Pesebre, donde se encuentra todo lo necesario para construir tu pesebre, ademas de disfrutar de comida navide_a deliciosa y presenciar actos relacionados con la Navidad. En la feria hay exposici¢n de pesebres de diversos lugares de Venezuela.
Nuestros Aguinaldos:
El dar regalos con motivo de ciertas festividades religiosas es un h bito que se remonta a la antiguedad. En la Europa cristiana, se impuso para las Navidades y A_o Nuevo, a pesar de la prohibici¢n de los Padres de la Iglesia y de los concilios, que veian en ello un resabio pagano. En Espa_a ese regalo se llama aguinaldo al menos desde 1400. ¨Porqu’ en Venezuela llamamos ademas aguinaldos a los villancicos o canciones de Navidad?. Tenemos que recorrer algo de nuestra celebraci¢n de las Navidades.
Manuel Felipe Rugeles en su libro «Lo popular y folkl¢rico en el T chira» Buenos Aires, 1952, p g 14, dice que fu’ gracia otorgada por el Papa Sixto V a este hemisferio para que se cantaran estas misas de aguinaldos durante nueve d¡as consecutivos antes de la Pascua de Navidad, en las primeras horas de la ma_ana. La Bula Papal conced¡a «indulgencia plenaria y remisi¢n de todos los pecados a los fieles que, confesados y comulgados asistiesen a esas misas».
Las nueve misas de aguinaldos, que preceden a la misa de Noche Buena, recuerdan las jornadas de Mar¡a y Jos’ a Bel’n.
En esas misas de aguinaldo, por concesi¢n de la Santa Sede se pueden incluir las misas votivas de la Virgen, aunque el rito del d¡a lo impida. El Episcopado Venezolano dio en 1928 la siguiente instrucci¢n:
«Los villancicos de Navidad llamados entre nosotros aguinaldos, no podr n cantarse m s dentro de la misa, pero s¡ lo permitimos inmediatamente antes o despu’s del Santo Sacrif¡cio…»
Hasta aqu¡ vemos que aguinaldo es la forma de villancico o canci¢n de Navidad.
En otro aspecto, igualmente tradicional y vivo, es la parranda de Navidad. Desde el 15 de Diciembre hasta Reyes, por lo comon hombres, mujeres y ni_os van de casa en casa cantando sencillas coplas o cantares, tradicionales o improvisados con temas alusivos a las Navidades y pidiendo aguinaldos.
Son las parrandas, mas o menos numerosas, mas o menos escogidas, con acompa_amiento variado segon las regiones, de cuatro o guitarra, maracas, furruco, huire o charrasca, arpa, car ngano, chinesco, pito, pandero, tambora, que se detienen de puerta en puerta y cantan: -¥ tun tun ! -+ quien es ? -! gente de paz ¥ -brannos la puerta, que ya es Navidad.
Mientras acuden los due_os de casa, siguen insistiendo (damos aqu¡ las coplillas recogidas, a traves de a_os de labor por Olivares Figueroa, en su Folklore venezolano):
Buenas noches doy,
la parranda llega,
y los corazones
con cantos alegra.
-brannos la puerta,
queremos entrar.
Br¡ndennos asiento
para descansar
Si les abren, entran y cantan:
Al llegar aqu¡
plant’ mi bandera:
todas mis palabras
son muy verdaderas
Si hay en la casa un pesebre cantan aguinaldos a lo divino, as¡:
¥Cantemos, cantemos
cantemos alegres,
al ni_o Jesos
que est en el pesebre!
Nacieron las rosas
y las azcenas.
Naci¢ el ni_o Dios
¥que cosa tan buena!
Despu’s vienen, las verdaderas coplas de aguinaldos (en el sentido etimol¢gico)
D’me mi aguinaldo,
aunque sea poquito:
una vaca gorda,
con su becerrito.
Aguinaldo pido,
aguinaldo doy;
si no me dan nada,
contento me voy.
Si eldue_o de casa muestra su esplendidez, brindando a los aguinalderos ron o brandy, estos agradecidos se despiden:
Gracias, mi se_ora,
por el don que tiene,
que ya volveremos,
pa’l a_o que viene.
Ya se ve que originalmente las coplas de aguinaldos eran las coplas con que las parrandas pedian el aguinaldo. Y como junto con ellas cantaban las coplas religiosasde la Natividad, el nombre se extendi¢ a todo el g’nero. Luego se hizo entre la gente culta, la distinci¢n entre aguinaldo a lo divino y de parrandas.
La Hallaca:
¥ Que sean sabrosas y abundantes las hallacas de estas Navidades para todos ! Navidades sin hallacas son inconcebibles en Venezuela, y el venezolano que se halla en tierras lejanas sue_a con sus hallacas navide_as. Al que est en peligro de muerte se le puede decir:
» Usted como que no va a comer hallacas este a_o».
Aunque puede ser plato de cualquier ‘poca, se considera ritual desde Noche Buena hasta Reyes, como digno acompa_ante del Nacimiento. Las hallacas son la obra maestra de la cocina criolla y el blas¢n de una cocinera o due_a de casa. Se llevan a la mesa en forma de paquetes cuadrilongos que rebasan el plato, envueltas en hojas de cambur ahumadas o soasadas y atadas con pabilo, cabulla o fibras vegetales, y humeantes, porque se acaban de calentar en agua hirviendo. Se cortan los hilos y se apartan las hojas, operaci¢n que las due_as de casa prefieren hecer en la cocina, para presentarlas en la mesa, desnudas en todo su esplendor.
Aparecen as¡ como unas empanadas rectangulares, de una masa amarillenta. La cocinera prepara la masa de ma¡z pilado y finamente molido, manteca levemente coloreada con onoto y ligero ali_o de piment¢n en polvo y papel¢n rayado. Esa masa se cuece en agua ( se sancocha ), y nunca se hornea, lo cual la diferencia de la empanada . Se impregna con el sabor t¡pico de las hojas en que ha estado envuelta, y con las que se ha hervido.
A traves de la forma entramos rapidamente en el contenido. consta de un guiso y un adorno. El guiso es de carne picada de res, de cochino y de pollo y pavo; una serie de condimentos: cebolla, ajo, aj¡, encurtido, piment¢n y especias. Hay quienes acostumbran rociarlo con vino, o hacerlo mas picante. En los Andes se agregan garbanzos.
Ahora continuamos con el adorno: rodajas de cebolla, telitas de tocino, tres o cuatro alcaparras, unas aceitunas, unas tiras de pimiento morr¢n, en algunas regiones le agregan huevos en rodajas, papas,…
A todo esto agregaria un vaso de buen vino, que no va nada mal con la suculenta hallaca navide_a.
Textos del libro de
Angel Rosenblat
«Temas Navide_os» 1973
Realizada por
Jos’ Mendoza
Coro, Edo. Falc¢n
Venezuela.
