David Shayler, -el ex agente secreto británico detenido en Francia el año pasado por orden del gobierno de Gran Bretaña y cuya extradición el país galo nunca aceptó -, tiene su propia página en Internet http://www.shayler.com , donde cuenta todo los que no puede decir en medios británicos, impedidos por su ôgraciosa majestadö para publicar cualquier escrito, documento o sentencia, que salga de los labios o pluma de este James Bond real.
Shayler desveló el año pasado un plan de los servicios secretos para eliminar a Gaddafi, – lider libio -, y a causa de esto pasó cuatro meses en la prisión parisina de la Santé. El 007 ha decidido también escribir un libro, donde los servicios secretos británicos pueden resultar muy mal parados.
Londres se empeña en conseguir la extradición de Shayler, en virtud del silencio absoluto que deben guardar todos los agentes británicos con autorización para eliminar enemigos ( licencia para matar), aunque todos temen que el libro ser le¡do por medio mundo, – salvo en Inglaterra evidentemente -, antes de que Francia autorice que Shayler regrese a su pa¡s para ser juzgado.
Segon Shayler, el asesinato de Gaddafi fue planeado por el M16, qui’n pago caso 200 mil d¢lares a un extremista libio para que realizara el trabajo, en la localidad libia de Sirte. El atentado result¢ fallido, pero muchos civiles inocentes murieron. Estos hechos tuvieron lugar en 1996.
Pero Shayler cuenta m s cosas. Segon el ex agente, la Iops ( Information Operations), es la secci¢n del M16 que se dedica a las operaciones de despiste, es decir, redacci¢n y difusi¢n de noticias que no son ciertas, generalmente con el fin de enviar algon tipo de mensaje impl¡cito, como se supone que fue el art¡culo sobre el asesino de Ocalan.
Al mismo tiempo, personajes como John Lennon, el actual ministro del interior Jack Straw, el ex ministro Peter Mandelson o periodistas de izquierdas como los del » Guardian», habr¡an sido espiados por subversivos y peligrosos.
Entrar en el M16 es tan f cil como responder a un anuncio de la prensa, a trav’s del cual seleccionan al personal con mucho cuidado. Estas personas, – que creen que han encontrado un trabajo id¡lico, son ahora personas desencantadas con sueldos rid¡culos y sin perspectivas de carrera, argumenta Shayler.
SHAYLER, LA OVEJA NEGRA DEL SERVICIO SECRETO BRITÁNICO
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