Hay muchas creencias sobre la prostitución que nos dicen:
– La prostitución es una «vida alegre» para las mujeres.
– La prostitución es un «mal necesario» para los hombres.
– La prostitución es una opción laboral.
– La prostitución es una expresión erótica.
– La prostitución es una diversión o entretenimiento para los hombres.
– La prostitución es una forma de recibir educación sexual.
– Finalmente, se dice que la prostitución es la profesión más antigua.
La prostitución es:
– Una relación de poder que se caracteriza por la dominación y coerción por parte del cliente que paga para hacer lo que él quiere con el cuerpo de la mujer.
– Un negocio que otorga ganancias a quienes controlan y explotan a miles de mujeres, para satisfacer las demandas de los clientes y la avaricia de los proxenetas.
– La comercialización del cuerpo de la mujer como si fuera un objeto.
La prostitución refuerza la dominación masculina y la sumisi¢n de las mujeres, e imprime a las relaciones sexuales un modelo machista de la sexualidad.
La prostituci¢n y los roles sexuales de hombres y mujeres
La prostituci¢n pone en evidencia los roles sexuales de hombres y mujeres Los hombres: Tienen que dominar sexualmente a la mujer como una expresi¢n de machismo. Consideran el sexo como un derecho masculino.
Las mujeres: Se les impone una condici¢n de sumisi¢n y dependencia. Se plantea la vida de la mujer en funci¢n de satisfacer a los hombres.
La prostituci¢n no es una expresi¢n de amor ni una expresi¢n er¢tica. La prostituci¢n es una expresi¢n del poder masculino.
Desarrollemos una sexualidad sana y responsable
Porque toda persona, hombre o mujer, es capaz de ejercer su sexualidad con responsabilidad, en una relaci¢n de igualdad y respeto.
Porque toda mujer merece nuestro respeto, apoyo y solidaridad.
Porque la prostituci¢n no es la manera adecuada de ejercer la sexualidad.
