Aunque parezca paradójico, la obesidad es mucho más frecuente en los sectores pobres argentinos que entre los ricos y no justamente por la calidad en la alimentación.
La Organización Panamericana de la Salud, OPS, señaló en un reciente estudio que la carencia de recursos por grandes sectores argentinos hacen que se busque malas alternativas alimenticias.
Por ejemplo, la carne, los lácteos, las frutas y verduras son sumamente caros y por lo tanto inexistentes en las dietas. Lo que si está presente en la mesa de los sectores populares son las harina, los carbohidratos o productos industrializados baratos, pobres en nutrientes.
Los carbohidratos y azúcares propenden a tornar a la persona más gordita de lo que realmente debe ser. La alimentación desbalanceada altera el metabolismo de la gente, poniendo rellenitos a quienes deberían estar más flaquitos de lo normal.
En los sectores pobres argentinos la gordura no es un signo de opulencia, es una señal de carencia, dijo la OPS. Lo contrario sucede en los pa¡ses industrializados, en donde la obesidad es sin¢nimo de «buen» vivir. (Ar/YZ/Pno-Oi/Sa/mc)
ARGENTINA: A MAS POBREZA M-S OBESIDAD
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