El siglo XX será recordado como el tiempo donde se iniciaron grandes cambios en favor de los derechos de la mujer. Representa el umbral donde la mujer se coloca en sus dos pies y avizora su futuro y la dirección del III Milenio que llega.
Curioso Siglo XX caracterizado por las guerras, masacres, incremento de diferencias económicas, sociales, étnicas, desigualdades e injusticias de todo tipo, que desgastado busca pasarle la posta de la recuperación mundial a la mujer.
La guía de este balance es la de procesos, en los que no podemos hablar solo de la aprobación de leyes en contra de la violencia a la mujer y a la familiar, sin mencionar el gran número de violaciones a mujeres.
A fines del 800, el movimiento sufragista en EEUU gana el derecho al voto, (Estado de Wyoming – 1869). De otro lado, el descubrimiento de los métodos anticonceptivos le permitió iniciar con el control sobre su cuerpo y decidir cuándo y cuántos hijos tener, y ejercer con relativa independencia el control sobre la maternidad.
En la d’cada del 70, muchas mujeres se incorporan al mundo de las reformas sociales y pol¡ticas. Este es el inicio de impulsos externos que v¡a las NNUU se busca desmarginar a las marginadas y subordinadas de esos tiempos. Se difunden los primeros derechos humanos de las mujeres, los derechos sociales, pol¡ticos, econ¢micos y culturales a los que ella debe tener acceso; los derechos a la igualdad jur¡dica en relaci¢n a los hombres.
Para toda Am’rica Latina fue el tiempo de los movimientos de mujeres, del movimiento feminista que gan¢ las calles para poner en el tapete de las exigencias sociales, los problemas de la salud reproductiva, de la salud mental, del aborto, de la violencia dom’stica, del derecho a decidir su propio destino, sus bienes personales y su propia identidad, conservando aon en el matrimonio su propio apellido, del derecho a la palabra, del derecho al salario igual al de los varones, del derecho a la alfabetizaci¢n, a poner su voz en las calles, en las casa y el parlamento, de la alimentaci¢n colectiva para paliar la crisis econ¢mica, de la organizaci¢n de las mujeres populares, de sus propuestas org nicas y productivas para superar el hambre; de las mujeres militantes partidarias para decir basta a la jerarqu¡a de subordinaci¢n, entre otros planteamientos. Pero tambi’n es la d’cada de la feminizaci¢n de la pobreza.
Fue en este tiempo que se dieron los cinco encuentros feministas latinoamericanos m s explosivos num’ricamente. De 300 participantes en el primer evento colombiano, se pas¢ a 700 en el de Lima, luego de 1500 integrantes en el de Brasil, a 2500 en M’xico, y 3500 mujeres en Mar del Plata. Actualmente, estamos en el VIII Encuentro que se dio en Santo Domingo con 2000 participantes. El IX ser en Nicaragua en el 2002.
La d’cada del 90 est marcada por los cambios jur¡dicos y a partir del legislativo. Es el tiempo de la institucionalizaci¢n de los derechos de la mujer. Aqu¡ la solidaridad del g’nero parece ser la insignia. Mujeres pol¡ticas y parlamentarias de distintos bandos se unen con las de los movimientos sociales, las profesionales y las organizaciones gubernamentales, para apoyar los derechos femeninos en pro de la equidad entre los g’neros.
¨QUE FALTA?- Mucho. Y segon el lugar en que cada uno/a se ubique, casi todo. Brevemente podemos decir que en el mbito laboral siguen existiendo m s hombres que mujeres (55,7% frente a 44,3% de la poblaci¢n econ¢micamente activa). Las mujeres ganan menos. Se concentran en sectores de baja productividad. Se acentoa la feminizaci¢n de la pobreza. El tiempo dedicado al trabajo y al cuidado del hogar y los hijos se quintuplica.
La alfabetizaci¢n de las mujeres, la educaci¢n primaria y secundaria para las ni_as y j¢venes del rea rural. En el campo de la salud preocupa el incremento de casos de VIH-SIDA entre mujeres, que presentan mayor vulnerabilidad ante esta enfermedad. Es probable que dentro de poco el nomero de infectados por sexos se equipare. La mayor¡a conoce los diferentes tipos de m’todos anticonceptivos, pero quedar n como una gran mancha negra en esta d’cada que termina, las campa_as de esterilizaci¢n quirorgica.
En la participaci¢n pol¡tica, la ley de cuotas en favor del 50%. Incremento de mujeres en puestos de poder y decisi¢n en las entidades poblicas y privadas, en los gobiernos locales, regionales y departamentales. Pero el punto d’bil de estos avances lo constituyen las mujeres pobres y en extrema pobreza, rurales, ind¡genas, y de barrios marginales. Pero tambi’n las mujeres de los llamados actualmente estratos medio y alto, quienes teniendo las condiciones materiales de su existencia, muchas siguen entrampadas en relaciones opresivas con sus parejas, dependiendo generalmente de las chequeras de sus maridos y aguantando todos los abusos que su condici¢n de subordinadas les da.
Por todo lo alcanzado pero sobre todo por lo que falta aun por conseguir podemos afirmar que este siglo, ha sido la piedra angular para los derechos de la mujer en el mbito internacional, pero definitivamente no se puede decir que ha sido el siglo de las mujeres.
