En la historia de la plástica mexicana se destaca una figura femenina muy singular: Frida Kahlo.
Nació el 6 de julio de 1907 y su infancia se desarrolló en un México convulsionado por la guerra que estalló cuando Frida tenía apenas tres años.
La inestabilidad y la violencia generadas por la guerra durante la Revolución Mexicana, tuvieron una importante repercusión en su personalidad, a lo que también se sumó su padecimiento de poliomielitis.
Sin embargo, no fue hasta después de un terrible accidente que sufrió en 1925, cuando comenzó a pintar. Justamente durante el período de convalecencia, descubrió su afición por la pintura.
Su obra se basó fundamentalmente en autorretratos. Cada uno de ellos, expresa sus diversos estados anímicos. Muestran, además, su típica rebeldía.
Al pintar, adjudicaba colores a los sentidos, sensaciones y sentimientos, otorgándole un carácter simbólico a sus cuadros.
A finales de los años 30, realizó sus primeras exposiciones, en Nueva York y luego en Par¡s. En 1943 fue nombrada profesora de pintura en La Esmeralda, la escuela de bellas artes del Ministerio de Educaci¢n de M’xico. Fue tal la admiraci¢n que despert¢ entre los alumnos, que fundaron un grupo al que llamaron Los Fridos.
Fue 1953, un a_o antes de su muerte, cuando por primera y oltima vez, Kahlo, tuvo la oportunidad de exhibir su obra en su propio pa¡s, la que result¢ un ‘xito.
Por su talento, controvertida personalidad y singular obra, se convirti¢ en un personaje universal. Tal es as¡, que actualmente, es una de las pintoras m s cotizadas de Am’rica Latina.
FRIDA KAHLO
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