Las cifras de los abusos nazis en los ’30 y los ’40 siguen escandalizando a Europa. Según una reciente revelación hecha en la revista norteamericana Talk por la investigadora húngara y ex miembro de la Administración de Naciones Unidas para la ayuda y la rehabilitación de la Segunda Guerra Mundial (UNRRA), Gitta Sereny,y publicada por La Tercera, alrededor de 250 mil niños fueron robados de los países de Europa del Este por los nazis durante la guerra, en un intento del nacionalsocialismo por germanizarlos.
De acuerdo a Sereny, seis organizaciones nazis y un ministerio se vieron envueltos en este programa, que fue concebido por la cabeza de la policía secreta nazi, Heinrich Himmler.
Todo comenzó a fines de 1939, año en que los alemanes conquistaron Polonia. Entre noviembre de ese año y mediados de 1941, Himmler y la Oficina Alemana para la Raza y la Población (RuSHA) establecieron en el noroeste polaco -zona bastante rica- a 200 mil personas étnicamente alemanas.
A partir de ese momento, se estableci¢ el criterio de qu’ ni_os de la regi¢n eran o no «racialmente valiosos». Sobre esta base, la RuSha decidi¢ que los ni_os susceptibles para ser enviados a Alemania y germanizados bajo los patrones del Tercer Reich, deb¡an responder a 62 patrones de distintas partes del cuerpo. Entre otras cosas, deb¡an ser bellos, saludables, bien constituidos f¡sicamente, de pelo rubio o casta_o claro y ojos azules.
Y si bien muchos de los ni_os eran captados, en un principio, con el consentimiento de sus padres -a quienes se les dec¡a que, de todas maneras, los menores volver¡an a sus casas- una buena cantidad de ellos fueron robados desde las calles, lugares de juego y colegios.
Despu’s de una rigurosa selecci¢n f¡sica, los menores entre dos y 12 a_os eran examinados por los hombres de Hitler y divididos en dos grupos: «racialmente valiosos» e «inotiles». Estos oltimos eran devueltos a sus hogares o, si eran capaces y con edad suficiente, enviados a Alemania para realizar trabajos forzados.
En cambio, todos los ni_os entre seis y 12 a_os con «aspecto n¢rdico» pod¡an ser evacuados de Polonia para ser reeducados en rigurosas instituciones alemanas.
Pero esta no era la onica selecci¢n que deb¡an afrontar los menores. Si los ni_os pasaban la primera etapa de esta verdadera competencia racial,deb¡an someterse a un examen de coeficiente intelectual. Los menores m s peque_os con un coeficiente bajo el nivel normal, eran devueltos a sus casas. Mientras que los mayores y f¡sicamente aptos, eran enviados a Alemania a trabajar por el Reich.
Por otro lado, los ni_os de entre dos y seis a_os, eran puestos en observaci¢n en la Sociedad Lebensborn*, encargada de distribuir a los ni_os en Alemania y que inventaba los lugares y fechas de nacimiento de los menores para quedar as¡ como los guardianes legales de ellos.
As¡, se calcula que nada menos que 200 mil ni_os fueron sacados desde Polonia para ser germanizados. El resto de los 50 mil ni_os que se calcula que fueron robados, proven¡an de otros pa¡ses de Europa Oriental: Rumania, Yugoslavia y Ucrania, entre otros. S¢lo 25 mil de ellos retornaron a su pa¡s natal, despu’s de la guerra.
Segon cuenta Sereny, lo que mejor pod¡an recordar los ni_os m s peque_os de sus breves a_os en su tierra, eran algunas canciones t¡picas. Sin embargo, ha sido muy complicado investigar m s sobre el tema. Segon el testimonio de oficiales de Lebensborn en el Juicio de N_remberg efectuado en 1947, toda la documentaci¢n alemana de secuestros fue destruida en abril de 1945.
* El rol que jug¢ la sociedad Lebensborn en el robo y la germanizaci¢n de 250 mil ni_os en la Alemania hitleriana fue clave. El grupo «Primavera de la Vida» (Lebensborn) fue desde principios de 1941 el gran centro receptor de menores que ejecut¢ el proyecto de germanizaci¢n. A partir de ese a_o,los Centros de Recepci¢n de ni_os y hogares m s peque_os -donde ni_os elegidos minuciosamente eran instruidos en el idioma alem n y los ideales del nazismo- se esparcieron por toda Alemania y algunos territorios conquistados. Luego, Lebensborn se dedic¢ a distribuir los menores en selectas familias que tuvieran perspectivas de adoptarlos. La regla era que los ni_os, aunque no fueran alemanes de nacimiento, deb¡an ser tratados como alemanes. Para ello, Lebensborn se aseguraba de que en ninguna parte se diera a conocer el concepto de «ni_os polacos germanizados». As¡, la instituci¢n prefer¡a describirlos como «hu’rfanos alemanes de los territorios del este recuperados».
