Analizados 101 parques públicos infantiles y 490 aparatos de juego en 12 ciudades, dos de cada tres parques infantiles tienen aparatos de juego con defectos de seguridad.
El 36% presentó defectos graves, según la interpretación de CONSUMER de las normativas UE y alemana (no hay española). Y el 67% tenía defectos de mantenimiento.
El estudio demuestra que la calidad y seguridad de estos parques públicos infantiles y de los aparatos que albergan deja mucho que desear, debido fundamentalmente a que no siempre ofrecen las condiciones necesarias para que los niños se diviertan sin poner en riesgo su integridad física. Veamos los datos: la mayoría (el 68%) de los parques infantiles visitados tenían algún aparato con defectos graves (a falta de una norma española, se siguieron las recomendaciones de la norma UE y la normativa alemana al respecto, interpretadas por expertos en parques infantiles) y el 36% de los aparatos adolecía de defectos graves que comprometen la seguridad de sus usuarios, los ni_os. Otra conclusi¢n es que la situaci¢n difiere mucho de unas a otras ciudades. Las urbes cuyas zonas de juego estudiadas albergaban m s aparatos con defectos graves fueron M laga (el 75% de ellos), Vitoria (el 57%), Bilbao, con el 51%, y San Sebasti n, con el 44%. En sentido contrario, y m s positivo, Alicante, Barcelona y Valencia fueron las capitales con aparatos m s seguros, con s¢lo el 10% de ellos con defectos graves. Por otro lado, los aparatos a los que m s atenci¢n deben prestar padres y ni_os son los balancines (el 67%, con fallos graves de seguridad), toboganes (62%) y columpios (48%).
Para la realizaci¢n de este informe, los t’cnicos de CONSUMER analizaron, en diciembre y enero pasados, un total de 490 aparatos de juego instalados en 101 zonas poblicas de juego infantil ubicadas en Bilbao, San Sebasti n, Vitoria, Pamplona, Burgos, Logro_o, Madrid, Barcelona, Valencia, Castell¢n, Alicante y M laga. En total, se inspeccionaron 80 columpios, 52 toboganes, 30 balancines, 140 oscilantes, 79 estructuras multijuego y 109 de otras caracter¡sticas. Las zonas y aparatos inspeccionados representan aproximadamente entre el 1% y el 10% de los existentes en las ciudades del informe. Por tanto, los datos son m s significativos en t’rminos generales que en lo que respecta a la situaci¢n de cada ciudad.
Las caracter¡sticas que, en estos aparatos de juego, confieren a un defecto la cualidad de grave fueron, en este estudio, muy diversas: partes rotas que pueden provocar cortes a los ni_os, piezas sueltas que reducen estabilidad a los aparatos, sistemas de fijaci¢n inadecuados, tornillos que sobresalen con riesgo de provocar tropiezos o brechas, alturas demasiado elevadas sin protecci¢n, pavimentos no aconsejables por demasiado duros, presencia de cristales en los alrededores, maderas astilladas, defectos de instalaci¢n, inexistencia de espacios de seguridad, sistemas de amortiguaci¢n poco efectivos o inexistentes, posibilidad de atrapamientos… Tambi’n se ha considerado (en ocasiones, que no fueron muchas) que un aparato presenta defectos graves cuando, a pesar de no entra_ar un riesgo claro de accidente, esas carencias hacen que el estado de conservaci¢n del aparato sea lamentable o a que el deterioro de su aspecto no invite a su uso. En mantenimiento, suspenso rotundo.
Por otra parte, se han calificado como defectos leves (presentes en el 38% de los aparatos) los que restan calidad al uso de las zonas o aparatos de juego, y afectan a la funcionalidad o limpieza de los mismos. M s adelante se entra en detalle en la (mejorable) higiene imperante en estos parques infantiles. Interesa ahora m s se_alar que el 67% de los aparatos estudiados present¢ defectos de mantenimiento, de muy diversa naturaleza y gravedad. El 5% no funcionaba (los que peor lo hac¡an eran los balancines y columpios, y las causas eran la falta de piezas, las estructuras endebles o poco estables, la ausencia de asientos en los que sentarse…). De los aparatos en los que se observaron defectos de mantenimiento, al 61% les faltaba una mano de pintura, el 46% luc¡an partes oxidadas, en el 23% se vieron partes rotas o sueltas, en el 13% se observaron partes astilladas y en el 21% el grafitti o las pintadas decoraban el mobiliario lodico. El vandalismo urbano es causa directa de s¢lo parte de este deterioro, ya que algunos aparatos han quedado obsoletos y el mal estado de otros muchos se debe a la carencia de mantenimiento y revisiones. En cuanto a las condiciones de limpieza e higiene de estas zonas infantiles, tampoco son su punto fuerte. El 29% de los per¡metros de los aparatos se encontraba sucio el d¡a de la inspecci¢n. Los motivos son muy diversos. Se han encontrado preservativos, excrementos de perro, cristales e innumerables colillas y mondaduras de fruta. Llama la atenci¢n que en el 10% de las zonas no hab¡a una sola papelera. Y en el 14% de las zonas que s¡ contaban con papeleras, se observ¢ suciedad alrededor de las mismas, lo cual induce a pensar que no son suficientes o que el vaciado de las papeleras no se efectoa con la diligencia o frecuencia requeridas. Adem s, en un parque de cada tres las papeleras no se encontraban en buen estado. Los defectos m s habituales: ¢xido y grafitis.
M s informaci¢n: http://www.consumer-revista.com/mar2000/
