Centenares de policías ocuparon hoy desde las 2 de la mañana los sectores donde se ubican más de 4 mil vendedores ambulantes para cerrarles el paso y evitar que sigan ocupando las calles, puentes y aceras de Tegucigalpa, la capital hondureña.
La orden de desalojo la firmó la alcaldesa de Tegucigalpa, Vilma de Castellanos, bajo presiones de la empresa privada y de sectores afines al gobierno.
Miles de buhoneros y vendedores ambulantes se encuentran agrupados a unos 500 metros del cordón policial y anunciaron que permanecerán estacionados en ese lugar en señal de protesta.
Uno de los vendedores criticó la acción inhumana de la alcaldesa Castellanos y advirtió que esa medida generará más desempleo y las consecuencias pueden ser funestas, pues mucha gente quedará sin trabajo y puede incrementarse la violencia.
Doña Lucía Agurcia, una señora de 60 años de edad, lleva 25 años vendiendo ropa en las calles de Tegucigalpa, dijo entre lágrimas de impotencia que el desalojo es inhumano porque atenta contra la raqu¡tica econom¡a de miles de familias pobres que honradamente se ganan la vida.
Mientras los vendedores ambulantes ven con indignaci¢n e impotencia el inusual despliegue policial, los funcionarios edilicios y del gobierno se pronuncian por los medios de comunicaci¢n, argumentando que todo lo hacen para que la capital luzca m s bonita y que la gente pueda transitar libremente por las calles. (Hn/QR/AU-Pno/Cs-Dh/mc)
TEGUCIGALPA SE QUEDA SIN PUESTOS CALLEJEROS POR CULPA DE SU ALCALDESA
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