La llamada Initiative for a Sustainable Partnership on Environmentally Sound Management of End-of-life Mobile Phones, propone la gestión del final de la vida de este popular producto de consumo con el objetivo de proteger nuestra salud y el medioambiente. Se espera que éste sea el primero de numerosos acuerdos firmados entre diferentes sectores de la industria y la Convención Basel en los próximos años.
Los fabricantes que apoyan esta iniciativa son Nokia, LG, Matsushita (Panasonic), Mitsubishi, Motorola, NEC, Philips, Samsung, Siemens y Sony Ericsson. La preocupación por el medioambiente es parte integral de la cultura corporativa de Nokia. La participación en esta iniciativa es una muestra más del respeto de Nokia por el ecosistema y su contribución al desarrollo sostenido, así como una anticipación de las necesidades y expectativas de sus clientes y otros protagonistas del mercado.
“La Era de la Información ha traído importantísimas ventajas a la humanidad. Me alegra saber que los fabricantes de teléfonos móviles –un bien de consumo para la juventud- están reforzando sus políticas corporativas centrándose en el aspecto medioambiental de sus productos”, ha afirmado Philippe Roch, Secretario de Estado de Suiza.
“Teniendo en cuenta las implicaciones medioambientales que pueden tener los teléfonos móviles, iniciativas de este tipo suponen un buen ejemplo de colaboración entre sectores económicos y acuerdos medioambientales multilaterales”, añadió.
Roch tomó la iniciativa al lanzar este proyecto sobre las bases de la Declaración Ministerial sobre Gestión del Ruido Medioambiental, que fue adoptado cuando desempeñaba el cargo de presidente en la anterior reunión de la Conferencia de Partidos (COP 5) en Basel, Suiza, en 1999.
“Esta colaboración con el sector de la telefonía móvil es la primera iniciativa concreta entre gobiernos y compañías en el marco de la Convención Basel”, ha asegurado Klaus Töpfer, director ejecutivo del Programa Medioambiental de las Naciones Unidas, bajo cuyos auspicios fue adoptada la Convención Basel.
“La sociedad moderna debe enfrentarse al problema de la basura medioambiental. Las compañías deben adoptar soluciones, y esta expresión inicial de voluntad llevada a cabo por los principales fabricantes de teléfonos móviles debería servir como modelo e inspiración para otros sectores de negocio”, añadió.
El volumen de teléfonos móviles estimado en 2001 era de unos 380 millones de unidades. Teniendo en cuenta esta cantidad, para tener éxito esta iniciativa necesitaría el apoyo de otras empresas, particularmente proveedores de redes.
Responsables senior de las compañías que participan firmarán la declaración durante la Conferencia de Partidos (COP 6) de la Convención Basel ante 40 ministros y varios cientos de representantes gubernamentales de la mayoría de los 151 gobiernos miembros de la convención. La firma será presenciada por Klaus Töpfer, Philippe Roch y Sachiko Kuwabara-Yamamoto, secretario ejecutivo de la Convención Basel.
La Convención Basel es un acuerdo global, ratificado por varios países miembros y la Unión Europea, que pretende solucionar los problemas y retos planteados por los desechos peligrosos. El Secretariado, en Génova, Suiza, facilita la implementación de la Convención y acuerdos relacionados. Además ofrece asistencia y normas sobre temas legales y técnicos, recoge datos estadísticos y proporciona formación sobre la gestión óptima de desechos peligrosos. El Secretariado es administrado por el Programa Medioambiental de las Naciones Unidas.
