El 15 de octubre de este año expira el permiso de
explotación de la nuclear de Zorita concedido a la empresa Unión Fenosa.
En el área próxima a la central viven más de seis millones de personas, por lo que el riesgo de permitir el funcionamiento de
Zorita es inasumible, y además la central sólo tiene 180 megavatios y la sustitución de su escasa producción eléctrica no
plantea ningún problema. Sólo en Castilla-La Mancha, donde se ubica la central, los parques eólicos ya existentes producen más
electricidad que Zorita.
El Ministerio de Economía quiere prolongar por un periodo adicional de seis años, es decir, hasta 2008, el funcionamiento de
la central nuclear de José Cabrera, en Almonacid de Zorita (Guadalajara). El propio gobierno se contradice, pues pone como
condición que Unión Fenosa realice importantes inversiones en medidas de seguridad para incrementar las garantías de
funcionamiento. Tales inversiones carecen de sentido, dado el estado de la central, y lo único que demuestran es que el propio
gobierno del PP cuestiona la seguridad actual de la central.
Para conceder la renovación, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) debe emitir un informe vinculante, cuyos resultados ya se
conocen, dado el talante pronuclear de su presidenta María Teresa Estevan Bolea, aunque ella misma ha reconocido la
obsolescencia de la central nuclear. Ya el año pasado solicitamos el cese de la señora Estevan Bolea, pues es totalmente
inaceptable que una persona pronuclear esté al frente del organismo encargado de la seguridad; nadie pondría al zorro al
frente del gallinero, y eso es lo que ha hecho el PP y el señor Aznar.
Los Verdes-Izquierda Verde consideran que el gobierno del PP sólo sirve a los accionistas de Unión Fenosa, al permitir el
funcionamiento de una central ya totalmente amortizada, a costa de poner en riesgo a la población.
Aznar, que no asiste a la Cumbre de Johanesburgo, aún está a tiempo de hacer un gesto en defensa del medio ambiente. Señor
Aznar: cierre Zorita, y disfrute tranquilo de la boda de su hija. No pasará nada, ni siquiera a Unión Fenosa, que ya ha
amortizado sobradamente la central, y ganaremos todos.
