La normativa
Por orden ministerial, los depósitos de residuos fecales deberán cumplir la normativa ISO 8099 y, entre otros requisitos, deberán tener una capacidad mínima de cuatro litros por persona para dos días de navegación, ventilación adecuada, indicador de carga que avise cuando el depósito está a tres cuartos de su capacidad y conexión universal a un puerto de tierra. El depósito sólo se podrá vaciar a más de doce millas de la costa, mientras que en zonas portuarias, protegidas, ríos y bahías no se pueden realizar vertidos de ningún tipo de aguas sucias.
Las embarcaciones que se encuentren entre cuatro y doce millas, sólo podrán evacuar las aguas procedentes de lavabos, inodoros, duchas o cocinas si previamente se han tratado para desmenuzar y desinfectar los restos. Además, mientras se realiza la descarga deberá estar navegando a una velocidad mínima de cuatro nudos y nunca deberá producir sólidos flotantes ni decoloración del agua.
Soluciones
Las estaciones portuarias, explica Nicolás, deberán tener instalaciones adecuadas para evacuar los depósitos de las embarcaciones según Real Decreto de diciembre de 2002. Por su parte, las embarcaciones también deberán revisar sus inodoros y adoptar una de las soluciones que se han lanzado al mercado y que cumplen con la normativa ISO 8099.
Los depósitos residuales portátiles, apropiados para embarcaciones de menos de nueve metros, se pueden vaciar en las estaciones de los puertos y algunos modelos tienen las conexiones necesarias para que su contenido pueda ser bombeado al mar, cuando navegue fuera de la zona restringida.
Los tanques de almacenamiento fijos de mayor envergadura deberían ser, según Rosa Dahlberg, product manager de la marca SeaLand, de fibra de vidrio, acero inoxidable o, preferiblemente, de polietileno, fabricados sin juntas para evitar posibles futuros escapes. No son recomendables, en cambio, los depósitos flexibles, ya que no garantizan el cumplimiento de la norma, que establece que durante el vaciado se debe eliminar al menos el 90 por ciento de su contenido. En este sentido, se han diseñado diversos modelos orientados a reducir el espacio del depósito, eliminar olores y garantizar su durabilidad.
