Los autores del reporte, los profesores John Whitelegg y Howard Cambridge,
afirman que la producción de los gases contaminantes que expiden los tubos
de escape de las aeronaves se encuentra en incremento.
Las aerolíneas deben pagar multas ambientales que equivalgan al daño que
hacen, proponen los profesores.
Tanto el Reino Unido y como la Unión Europea tienen grandes compromisos de
expansión de sus aviaciones, revela el informe.
Whitelegg y Cambridge proponen un modelo para controlar la industria de la
aviación durante los próximos 30 años, y recomiendan una serie de pasos a
ser cumplidos, incluyendo que se termine con la excepción de impuestos de la
que goza el combustible para la aviación.
El reporte sugiere que el 50% de los visitantes debería acceder a los
aeropuertos mediante transporte público, y propone que los viajes de menos
de 400 millas sean hechos a través del tren y no de avión, lo que eliminaría
el 45% de los vuelos.
La dinámica de los negocios debería estar más animada a utilizar la
tecnología, como video conferencias, que sirvan de modos alternativos a los
viajes.
Asimismo sugieren que los gobiernos imiten el «concepto burbuja» del
aeropuerto de Zurich, que limita todo tipo de emisiones del aeropuerto.
