El verano de 2023 fue el más caluroso en el hemisferio norte jamás registrado en los últimos 2000 años, según un artículo publicado en la revista Nature y las olas de calor son cada vez más largas e intensas, generando un impacto negativo en la salud y calidad de vida de las personas.
A ello se une que el 80% de los edificios, unos 25 millones de viviendas y 19 millones de hogares en España son clasificación energética letra ‘E’, es decir, ineficientes energéticamente hablando, en su mayoría por falta de aislamiento térmico.
Estas construcciones adolecen de cerramientos adecuados por lo que son grandes consumidoras de energía, provocando altos costes en la factura de la luz, más emisiones de gases de efecto invernadero y un menor confort térmico.
Ante este grave problema, la industria está desarrollando investigaciones para ofrecer soluciones que impulsen la eficiencia energética y que estén al alcance de todos.
Esta innovación está basada en la tecnología aeroespacial que, aunque existe en el mercado desde hace unos años, aún es una gran desconocida y ha encontrado un importante nicho ante la necesidad de los propietarios de viviendas de mejorar su certificación energética para cumplir con la nueva Directiva Europea 2024/1275 que establece nuevas metas para mejorar la eficiencia energética de los edificios. Así, todos los usuarios que quieran alquilar o vender un inmueble deben disponer de este certificado con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con los objetivos climáticos de la UE.
Entre los principales cambios, se destaca que para 2030 todos los edificios residenciales en España deberán tener una calificación energética mínima de ‘E’ y, para 2033, deberán alcanzar al menos la calificación ‘D’. Esto implica una gran presión sobre el parque de viviendas español, ya que más del 80% de las viviendas actuales no cumplen con estos estándares y requerirán importantes mejoras y rehabilitaciones.
Cada letra de la certificación se acompaña de una indicación sobre las emisiones de CO2, lo cual también es un factor clave en la valoración del impacto ambiental del inmueble
- A: Máxima eficiencia energética. Indica que el edificio tiene un consumo de energía muy bajo y es altamente eficiente.
- B: Muy buena eficiencia energética. El consumo de energía es bajo, pero un poco mayor que en los edificios con calificación A.
- C: Buena eficiencia energética. El edificio tiene un nivel de consumo energético medio-bajo.
- D: Eficiencia energética media. Indica un consumo energético moderado, que es relativamente aceptable.
- E: Eficiencia energética baja. El edificio consume más energía de lo deseado, pero no está en los niveles más bajos.
- F: Baja eficiencia energética. El consumo de energía es alto, lo que implica que el edificio es ineficiente.
- G: Muy baja eficiencia energética. Es la calificación más baja y significa que el edificio tiene un consumo de energía muy elevado y es altamente ineficiente.
«ETT es una tecnología diseñada por la Agencia japonesa aeroespacial (JAXA) que se usa para proteger los cohetes y satélites del calor a la reentrada a la atmosfera, con temperaturas de hasta 1800ºC«, explica José Luis Massana, CEO de Fischer Ibérica «nosotros hemos desarrollado la implementación del producto y democratizado esta tecnología para el mundo de la construcción con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas y mitigar los efectos del cambio climático«, añade.
El Escudo Térmico Total (ETT) utiliza tecnología de microesferas cerámicas compuestas por dióxido de titanio (TiO2) nanoestructurado, produciendo un efecto barrera térmica¹ que refleja tanto la luz visible como los rayos infrarrojos cercanos,con la mitad de conductividad térmica de los materiales habituales que se utilizan para los acabados en construcción.
En un contexto donde el envejecimiento del parque de viviendas en España plantea desafíos importantes en términos de eficiencia energética, esta innovación se presenta como una solución accesible, económica y esencial para mejorar la vida de las personas y contribuir a mitigar el cambio climático.
Nuevo paradigma de consumo energético
El ETT ha sido una de las innovaciones que se han presentado durante la reciente feria de construcción Construmat, celebrada en Barcelona y cuyos puntos más destacables son:
- Basado en la innovadora tecnología de nanopartículas de cerámica de alto vacío la aplicación de la membrana de ETT forma 26 nano capas que aíslan las superficies exteriores del calor, gracias a su alta capacidad de reflexión y radiación, permitiendo de 5º a 15º de diferencia frente a la temperatura entre el interior y el exterior mejorando la eficiencia tanto en refrigeración como en calefacción.
- Es aplicable en entornos residenciales e industriales como cubiertas de naves, granjas agrícolas para el cuidado del bienestar animal, viviendas, torres de refrigeración y centros de procesamiento de datos, entre muchos usos.
- El resultado es un ahorro significativo en costes de climatización, reducción de emisiones de CO2 y, por tanto, ayuda a combatir el cambio climático.
- Aislante acústico: De 4 a 10dB. Las capas de conjuntos multicerámicos generan amortiguación acústica al reflejar la energía sonora dentro de esferas cerámicas huecas.
- Beneficios para la salud: el ETT descompone el agua en iones negativos, mejorando la calidad del aire del interior de la vivienda. Los iones negativos actúan destruyendo bacterias, hongos y suciedad, con un impacto positivo en el bienestar y calidad del sueño.
Para José Luis Massana «es esencial promover iniciativas y políticas que fomenten la inversión en eficiencia energética en viviendas con cerramientos inadecuados para abordar este desafío de manera efectiva» e incide en la importancia y el compromiso social de las empresas en la búsqueda de innovación con el objetivo de ofrecer mejor calidad de vida para las personas.
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¹ Transmitancia Térmica equivalente U=0,3Wm2.K