Con estas medidas alcanzan una puntuación de 7,7, 7,7 y 7,3 respectivamente, aunque aún les queda mucho para rozar la excelencia. Samsung pierde puntos porque la recogida solo la lleva a cabo en ciertos países y para algunos productos, Ericsson por la deficiente información que da a los consumidores sobre como reciclar teléfonos y Sony debe esforzarse más para alcanzar la puntuación de las dos anteriores. Entre los 7 y los 7,3 puntos, todavía en la zona fría, se encuentran empresas como Dell, Lenovo, Toshiba, LGE o Fujitsu-Siemens; entre los 6 y 6,7 puntos Nokia, HP, Apple y Hacer; y entrando ya en la zona caliente, es decir, en la lista de las empresas que suspenden, entre los 5 puntos y los 2,7, están Panasonic, Motorota, Sharp y Microsoft. Philips, compañía que no cuenta ni con un calendario para la eliminación de sustancias contaminantes alcanza solo los 2 puntos y Nintendo se coloca los laureles porque tiene todo por hacer, ha conseguido cero puntos.
La asociación ecologista realiza esta lista desde agosto de 2006, inicialmente limitada a teléfonos móviles y ordenadores apra ser posteriormente ampliada con la introducción de otros productos electrónicos. La evaluación se realiza teniendo en cuenta dos tipos de criterios: el examen de los diferentes productos químicos elegidos para la fabricación de sus productos por las diferentes marcas y su peligrosidad para el medio ambiente, y la responsabilidad a escala mundial en la gestión de los residuos. Este último punto se refiere sobre todo a la existencia o no de un servicio de recuperación de los equipamientos una vez que los consumidores dejan de utilizarlos. Sin duda se trata de una interesante guía para el consumidor, que puede comenzar así a premiar o castigar haciendo uso de su derecho de compra responsable a empresas que no solo no reinvierten ni una parte mínima de sus beneficios en mejorar la calidad de vida de los habitantes del planeta, sino que además se dedican a destruirlo.
Gema Castellano
