Una de cada cinco pesetas del sueldo, o incluso una de cada tres, se gastan los trabajadores españoles en comer fuera de casa. El principal motivo es la falta de tiempo para ir al hogar, comer y volver al puesto de trabajo sin faltar a la puntualidad, o sin poder descansar un mínimo de minutos.
Los esapñoles que más gastan en comidas fuera de sus casas son los que habitan en las grandes ciudades, justo aquellas donde los traslados del hogar al trabajo y viceversa llevan más tiempo. Esta ha provocado que los esapñoles se tomen las comidas fuera de casa como un hábito, e incluso como una actividad de ocio.
Los habitantes de las grandes ciudades que, además, tienen sueldos elevados gastan hasta tres veces más que los empleados con sueldos modestos.
Otra de las características descubiertas en estos recientes estudios sobre los hábitos de las comidas de los españoles es que quienes acuden regularmen a los restaurantes no soportan comer en soledad y buscan alguien con quien compartir habitualmente mesa y mantel.
