Cuando la luz viaja alejándose de un campo gravitatorio (como el terrestre), pierde energía y, por lo tanto, su frecuencia disminuye o, en otras palabras, aumenta la longitud de onda (período de tiempo entre una cresta de la onda y la siguiente). Así, a alguien situado arriba le parecería que todo lo que pasa abajo transcurre más lentamente. Esta predicción fue comprobada en 1962, usándose un par de relojes muy precisos instalados en la parte superior e inferior de un depósito de agua. Se demostró que el reloj de abajo, que estaba más cerca de la Tierra, iba más lento. Así, la gente que vive en las montañas envejece más rápido que los que viven al nivel del mar. No obstante, en ese caso, la diferencia es casi despreciable. Donde esta teoría se aplica es en los sistemas de navegación de gran precisión, basados en señales provenientes de satélites. Si se ignoraran las predicciones de la relatividad general, la posición que uno calcularía tendría un error de varios kilómetros.
En la Teor¡a de la relatividad general no existe un tiempo absoluto y onico, sino que cada individuo posee su propia medida personal del tiempo, que depende de d¢nde est y de c¢mo se mueve dicho individuo.
Otras predicciones de esta teor¡a son las que indican que los cuerpos en movimiento tienden a acortarse en la direcci¢n del movimiento y que parecer n m s pesados que si estuvieran inm¢viles. Adem s, indica que la masa y la energ¡a son equivalentes, siguiendo la c’lebre ecuaci¢n E=mc2.
William Harvey (1578-1657) descubri¢ la circulaci¢n de la sangre y public¢ su descubrimiento en 1628. Hasta entonces, se cre¡a que la sangre estaba est tica sin moverse y el papel del coraz¢n no se conoc¡a plenamente.
Los gl¢bulos rojos de nuestra sangre son creados en la m’dula espinal (en el interior de la espina dorsal) a un ritmo de unos 140.000 por minuto. Despu’s de vivir unos pocos meses (unos 120 d¡as) son destruidos por el h¡gado. Los gl¢bulos rojos son las onicas c’lulas del cuerpo humano sin nocleo, ya que aunque tienen nocleo cuando son creadas ‘ste es expulsado poco despu’s. Es la raz¢n de su ef¡mera existencia puesto que, al no tener nocleo, no pueden curarse posibles da_os.
Las galaxias son agrupaciones de estrellas. La palabra galaxia procede de la palabra griega que significa leche, gal cticos. La V¡a L ctea, la galaxia en la que vivimos, fue vista por los griegos como un chorro de leche derramada en el cielo por la diosa Hera tras negarse a que Hermes chupara de su seno, y se puede ver en el cielo como una gran franja blanca con infinidad de estrellas.
Nuestra galaxia, la V¡a L ctea, es una galaxia en forma de espiral con un di metro aproximado de cien mil a_os luz. La galaxia est girando lentamente, de forma que las estrellas de los brazos giran alrededor del centro con un per¡odo de unos 250 millones de a_os. La V¡a L ctea tiene un di metro de unos 80.000 a_os luz, 4 brazos en espiral y unos 10.000 millones de estrellas. Nuestro Sol es una estrella amarilla ordinaria, de tama_o medio, situada cerca del centro de uno de los brazos de la espiral. La V¡a L ctea es claramente visible en las noches de verano donde la franja de estrellas es el resultado de mirar nuestra galaxia de lado, desde dentro de ella.
– El cient¡fico Austr¡aco Johann Christian Doppler (1803-1853) di¢ nombre al llamado efecto Doppler que es el que se produce cuando una fuente de ondas (luz, sonido…) se est moviendo. Si la fuente est parada, las ondas son recibidas con la misma frecuencia con la que son emitidas. Sin embargo, si la fuente se mueve hacia nosotros, recibiremos las ondas con mayor frecuencia de la que son emitidas y si la fuente se aleja de nosotros, recibiremos las ondas con menor frecuencia. Es f cil comprobar esto al o¡r pasar un autom¢vil en una autopista: Cuando se est acercando o¡mos el ruido m s agudo que cuando se est alejando. Esto tambi’n se aplica en astronom¡a para estudiar si las estrellas y galaxias se est n acercando o alejando de nosotros estudiando su espectro luminoso: Si estas se est n acercando, recibiremos su luz con mayor frecuencia, por el contrario, si la estrella o galaxia se est alejando recibiremos su luz con menor frecuencia.
El astr¢nomo norteamericano Edwin Hubble demostr¢, en 1924, que nuestra galaxia no era onica y que hab¡a multitud de galaxias con amplias regiones de espacio vac¡o entre ellas. El Sol tiene suficiente combustible como para durar otros cinco mil millones de a_os, aproximadamente.
La edad del Universo es de aproximadamente diez o veinte mil millones de a_os. El Principio Antr¢pico responde porqu’ el Universo es como lo vemos afirmando que si hubiese sido diferente no estar¡amos aqu¡. En un Universo tan grand¡simo las condiciones necesarias para el desarrollo de vida inteligente se dar n s¢lo en ciertas regiones muy limitadas en el tiempo y en el espacio. Los seres inteligentes de estas regiones no deben sorprenderse si observan que su localizaci¢n en el Universo satisface las condiciones necesarias para su existencia ya que si no fuera as¡ no existir¡an.
MANT+NGASE A RAS DE TIERRA PARA SER M-S JOVEN
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