Desde el pasado verano, las provincias de Cuenca, Albacete y Murcia andan envueltas en la polémica sobre el trazado del Tren de Alta Velocidad (AVE) a Levante. Los empresarios conquenses han dicho que ôsi no hay AVE para Cuenca, no habrá agua para Murciaö, amenazando así con boicotear cualquier iniciativa favorable a nuevos trasvases del río Tajo al Segura, tan necesarios para la agricultura murciana. Murcia se beneficiará del AVE levantino y por las calles de la capital castellano-manchega pueden verse numerosas pancartas en ventanas y balcones con el lema ôEl AVE para Cuencaö. Y en esto que tercian los empresarios de Albacete y aseguran que, según sus informes, ôel AVE por Albacete sale 22.000 millones más barato que el AVE por Cuencaö. Enzarzadas estas dos provincias de Castilla-La Mancha en estas discusiones, ayer terció el siempre astuto presidente autonómico socialista José Bono y, cual si fuese el rey Salomón, dijo: ôEl AVE, para Albacete y Cuenca. No quiero un Tren de Alta Velocidad que pase por mi comunidad cargado de rencores y odios».
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