En términos sencillos, la diabetes afecta la capacidad del organismo para producir o responder a la insulina, la hormona producida por el páncreas, que permite que el azúcar de la sangre, (la glucosa) vaya a las células para que la conviertan en energía.
Sin la cantidad adecuada de insulina, la glucosa se acumula y provoca complicaciones cardiacas, renales, oculares y nerviosas. Existen dos tipos de diabetes. Una es la de tipo II o «adulta», que es la más común. Ocurre cuando el cuerpo no puede asimilar la insulina que produce. El segundo tipo es la I o «juvenil», y ocurre cuando el cuerpo no produce insulina y generalmente ataca a los niños y a los adultos jóvenes. Es mucho más seria y difícil de tratar, porque todos los pacientes deben recibir diariamente insulina para poder sobrevivir.
SINTOMAS
Aparte de los mencionados, los indicios más comunes son una necesidad muy frecuente de orinar, apetito voraz, infecciones vaginales y de piel, hormigueo en manos y pies. La onica explicaci¢n para que pase tanto tiempo antes de que el paciente consulte es que los s¡ntomas aparecen lentamente, y las personas no las atribuyen directamente a la enfermedad, porque adem s son molestias con las que se puede hacer una vida normal.
Aunque la herencia familiar es fundamental, los estudios han detectado que s¢lo la cuarta parte de las personas est n predispuestas gen’ticamente a padecer diabetes. Y aon de esa porci¢n es casi imposible saber qui’n va a desarrollar la enfermedad y qui’n no. Lo cierto es que mientras no se identifique el gen que contiene la diabetes, todos estamos potencialmente expuestos.
La diabetes adulta es especialmente comon en personas obesas. El lugar donde se tiende a acumular la grasa tambi’n influye. La grasa en el abdomen es m s peligrosa que las de los muslos o piernas. Otros antecedentes importantes son tener algon familiar directo con historia de diabetes, tener m s de 45 a_os, ser sedentario e hipertenso.
LAS MUJERES CORREN EL MAXIMO RIESGO
Las mujeres constituyen el 55 o 60% del total de los diab’ticos. Cada a_o en el mundo mueren m s mujeres por diabetes que por c ncer de mama. Otro factor de riesgo para la diabetes adulta es haber dado a luz a un beb’ de m s de 4,5 kilos. El embarazo es en s¡ mismo una prueba de fuego para todas las mujeres, porque se disparan los niveles hormonales y las mujeres con antecedentes pueden desarrollarla en este momento.
¨C.MO COMBATIRLA?
Hasta el momento no existe cura conocida para la diabetes. Y en cuanto al tratamiento, la diabetes juvenil debe ser seguida de cerca por el m’dico, con tratamiento diario de insulina. La adulta en cambio, si se diagnostica a tiempo y si hay constancia en el paciente, puede tratarse s¢lo con dieta y ejercicio f¡sico.
Sin embargo, s¢lo el 85% de los pacientes son capaces de controlarla con estos m’todos. La mayor¡a debe tomar medicamentos orales o inyectarse la insulina.
La buena noticia es que las dietas estrictas que se les infring¡an a los diab’ticos se han ido relajando poco a poco. Antes se les prohib¡a el azocar en todas sus formas; golosinas, dulces, pasteles y otros alimentos parecidos.
Ahora se sabe que el aumento de la glucosa despu’s de comer dulce es muy parecido al que se produce despu’s de comer carbohidratos como arroz, pastas y patatas. Sin embargo, se recomienda limitar todos estos alimentos o bien, sustituirlos.
En general, las recomendaciones a los pacientes son las que se hacen a todas las personas normales: vigilar las calor¡as y limitar las grasas a no m s del 30%.
