El Presidente Bill Clinton pretendía visitar, tras la cumbre para el Medio Oriente celebrada el fin de semana en Oslo, a una ex novia noruega, pero sus intenciones se vieron frustradas por la fría reacción de la mujer, según reveló ayer el diario israelí Yedioth Ajronoth.
Clinton le confesó al ministro israelí para la Cooperación Internacional,Simon Peres, durante la celebración de la cita, que deseaba ver a una noruega con la que salió cuando era estudiante, hace 30 años. Para ello el gobernante le pidió al embajador estadounidense en Oslo, David Harmelin, que localizara a la mujer, a la que conoció durante su primera visita a la capital noruega.
Pero al parecer, Clinton, entonces sólo un estudiante de Oxford, no dejó huella en la noruega. El diario aseguró que cuando los empleados de la embajada contaron a la mujer los sentimientos nostálgicos del mandatario,ella meditó por unos momentos y finalmente dijo: «¿Clinton? No recuerdo haber conocido a nadie con ese nombre».
CLINTON : UN HOMBRE QUE NO DEJA HUELLA
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