Un apasionado y por momentos emocionante debate tuvo lugar en los Estados Unidos, sobre si un meteorito del tamaño de una patata contiene pruebas de que hubo vida en Marte.
Los científicos que descubrieron el meteorito en la Antártida dijeron que habían comprobado que no contiene señales de vida, mientras que los expertos de la NASA que sorprendieron al mundo cuando dijeron haber hallado restos de una minúscula bacteria en la roca, dicen que están más convencidos que nunca que sí la hay.
Los críticos de la teoría de vida en Marte publicaron sus argumentos en la revista científica Nature, e inusitadamente, la revista permitió que los investigadores de la NASA presentaran su posición en la misma edición. Los críticos indicaron que de nuevo habían analizado cuidadosamente el meteorito ALH84001 y concluyeron que no había nada de biología en la piedra.
«Ahora hemos encontrado dos tipos de formas minerales diferentes en ALH84001 que lucen justo como nanofósiles, pero tienen estrictos or¡genes no biol¢gicos», indic¢ en un comunicado John Bradley, de la escuela de Ingenier¡a y Ciencia Material del Instituto Tecnol¢gico de Georgia.
La posibilidad de que el meteorito, que cay¢ en la Tierra hace m s de 13.000 a_os, contenga f¢siles marcianos, fue anunciada el a_o pasado por un equipo de cient¡ficos del Centro Espacial Johnson y la Universidad de Stanford. Los cient¡ficos destacaron que una serie de diminutas estructuras en el meteorito, que probablemente fue arrancado de Marte hace 16 millones de a_os por un asteroide, parec¡a contener pruebas fosilizadas de actividad bacterial.
«Nosotros, como equipo, estamos m s de acuerdo con nuestra hip¢tesis ahora que cuando publicamos nuestro trabajo hace 16 meses», dijo Everett Gibson, uno de los directores del Centro Espacial Johnson, en una entrevista. «Hay demasiadas cosas en la comunidad (cient¡fica) para intentar, por ejemplo, cerrar este expediente», agreg¢.
Uno de los principales investigadores del Departamento de Ciencias Geol¢gicas en la Universidad de Ohio, Ralph Harvey, coment¢ que su equipo pas¢ los oltimos seis meses reexaminando las piezas del meteorito empleando nuevas t’cnicas. Ellos descubrieron m s formas parecidas a gusanos, pero coment¢ que se trataba de lamilillas minerales, figuras generadas por procesos geol¢gicos. «Este no es el caso. Hemos visto figuras parecidas en los oltimos a_os y dimos por descontado que se tratara de la prueba de nanof¢siles», dijo Gibson, al se_alar que el equipo e Harvey estaba buscando en el lugar equivocado.
El equipo de Harvey coment¢ que las diminutas estructuras que parec¡an segmentos en realidad fueron dejados por la cobertura met lica empleada durante el examen al meteorito a trav’s de un microscopio de electrones.
