Los métodos de control de natalidad egipcios son los más antiguos que han quedado registrados. El papiro de Pietri, escrito hacia 1850 a.C. y el Papiro Eber, redactado 300 años más tarde, describen numerosos métodos para evitar el embarazo.
El hombre además del coitus interruptus, practicaba el coitus obstructus, que es el acto sexual completo, pero forzando la eyaculación en la vejiga, a través de la depresión en la base de la uretra.
Estos papiros contienen una primera mención acerca de las costumbres de las mujeres egipcias durante la menstruación. Se aplicaban una especie de tapón de fabricación casera a base de borra de lino y polvo de ramas de acacia, lo que más tarde se conocería como goma arábiga, y que es una emulsión estabilizadora utilizada en la fabricación de pinturas, caramelos y medicamentos.
Italia y Grecia- Los métodos contraceptivos adquirieron notable importancia en Roma en los siglos II y II d.C., pues dominaban las costumbres licenciosas. Sorano de Efeso, un ginec¢logo griego que trabajaba en la capital imperial, comprendi¢ claramente la diferencia entre los contraceptivos que impiden que se realice la concepci¢n, y los abortivos que expulsan el ¢vulo despu’s de fertilizado.
Ense_¢ correctamente -aunque no sin peligro- que pod¡a conseguir la esterilidad femenina permanente provocando repetidos abortos. Tambi’n aconsej¢, err¢neamente, que inmediatamente despu’s del acto sexual las mujeres tosieran, saltaran y estornudaran para expulsar los espermatozoides. Y sent¢ la hip¢tesis de unos d¡as inf’rtiles o seguros en el ciclo menstrual.
Medio Oriente- Los espermaticidas constituyeron un m’todo de control popular en el Medio Oriente. En la antigua Persia, las mujeres empapaban esponjas marinas en una variedad de l¡quidos, que segon se cre¡a, mataban los espermatozoides -alcohol, yodo, quinina y anh¡drido carb¢nico- y las insertaban en la vagina antes de practicar el coito.
Las esponjas sirias, procedentes de las aguas locales, eran muy apreciadas por su buena absorci¢n, y el agua de vinagre perfumado, muy cida, era uno de los espermaticidas predilectos.
En el mundo antiguo, se dispon¡a tambi’n de m’todos anticonceptivos f¡sicos, y no solo qu¡micos.
Diafragma- Desde el siglo VI a.C., aproximadamente, los m’dicos, concibieron innumerables diafragmas destinados a insertarse en el cuello de la matriz. Los m’dicos griegos aconsejaban a las mujeres que extrajeran semillas de media granada para conseguir un diafragma que opusiese una barrera al esperma.
Silos mas tarde, Casanova -el jugador italiano, c’lebre conquistador de mujeres y director de la loter¡a estatal francesa, que explic¢ sus aventuras en los 12 tomos de sus memorias. Ofrec¡a a sus amantes medios limones parcialmente exprimidos. La c scara de lim¢n actuaba como barrera f¡sica y su zumo, como espermaticida cido.
En 1870, apareci¢ en Alemania un diafragma muy efectivo. Ideado por el anatomista Wilhelm Mensinga, consist¡a en un hemisferio de goma hueco, con un resorte de reloj alrededor para asegurarlo en su lugar. Conocido como pesario oclusivo, y popularmente como capuch¢n holand’s, se le atribu¡a una eficacia del 98 %, la misma que los actuales diafragmas.
Diu- La escasa documentaci¢n acerca de los dispositivos intrauterinos puede atribuirse a sus misteriosas propiedades para prevenir la concepci¢n. Se sabe que durante la edad media los rabes utilizaban el DIU para frustrar la concepci¢n de las camellas durante los largos viajes a trav’s del desierto. Utilizando un tubo hueco, los pastores rabes introduc¡an una piedrecilla en el otero de la camella.
CONTROL DE LA NATALIDAD
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