No hay en el mundo ningún país tan desigual como Brasil, y algunos analistas ya están hablando de la brasilización del planeta, para trazar el retrato del mundo que viene. Y al decir brasilización no se refiere, por cierto, a la difusión internacional del fútbol alegre, del carnaval espectacular y d ella música que despierta a los muertos, maravillas donde Brasil resplandece a la mayor altura, sino a la imposición, en escala universal, de un modelo de sociedad fundado en la injusticia social y la discriminación racial. En ese modelo, el crecimiento de la economía multiplica la pobreza y al marginación. Belindia es otro nombre de Brasil: así bautizó el economista Edmar Bacha a este país donde una minoría consume como los ricos de Bélgica, mientras la mayoría vive como los pobres de la India.
La pobreza mata cada año, en el mundo, más gente que toda la segunda guerra mundial, que a muchos mató. Pero, desde el punto de vista del poder, el extermino no viene mal, al fin y al cabo, si en algo ayuda a regular la poblaci¢n, que est creciendo demasiado. Los expertos denuncian los excedentes de poblaci¢n al sur del mundo, donde las masas ignorantes no saben hacer otra cosa que violar el sexto mandamiento, d¡a y noche: las mujeres siempre quieren y los hombres siempre pueden. +Excedentes de poblaci¢n en Brasil, donde hay diecisiete habitantes por kil¢metro cuadrado, o en Colombia, donde hay veintinueve? Holanda tiene cuatrocientos habitantes por kil¢metro cuadrado y ningon holand’s se muere de hambre; pero en Brasil y el Colombia un pu_ado de voraces se queda con todo. Hait¡ y El Salvador son los pa¡ses m s superpoblados de las Am’ricas y est n tan superpoblados como Alemania. (Al/QR/Pno/Pe/mc)
Por Eduardo Galeano
