El maltrato a los niños/as es un grave problema social, con raíces culturales y psicológicas, que puede producirse en familias de cualquier nivel económico y educativo. l maltrato viola derechos fundamentales de los niños/as y por lo tanto, debe ser detenido, cuanto antes mejor.
¿Cuáles son las formas de maltrato a niños/as? Pueden distinguirse varias formas de maltrato, que los adultos ejercen sobre los niños: La negligencia que se expresa en desprotección, descuido y/o abandono.
El maltrato físico que es toda forma de castigo corporal e incluye también, el encierro o la privación intencional de cuidados o alimentos. El abuso sexual, consistente en obligar o persuadir a un niño/a para que participe en actividades sexuales adultas, frente a las que no puede dar un consentimiento informado.
El maltrato emocional, que acompaña a todas las otras, pero que puede ejercerse independientemente de las demás. Por ejemplo, mediante amenazas aterrorizantes, descalificaciones, desvalorizaciones y/o ausencia de expresiones cari_osas.
C¢mo identificar a los ni_os maltratados.
Los indicadores de conducta: el comportamiento de los ni_os maltratados ofrece muchos indicios que delatan su situaci¢n. La mayor¡a de esos indicios son no espec¡ficos, porque la conducta puede atribuirse a diversos factores. Sin embargo, siempre que aparezcan los comportamientos que se_alamos a continuaci¢n, es conveniente agudizar la observaci¢n y considerar el maltrato y abuso entre sus posibles causas.
Las ausencias reiteradas a clase. El bajo rendimiento escolar y las dificultades de concentraci¢n.
La depresi¢n constante y/o la presencia de conductas autoagresivas o ideas suicidas.
La docilidad excesiva y la actitud evasiva y/o defensiva frente a los adultos.
La bosqueda intensa de expresiones afectuosas por parte de los adultos, especialmente cuando se trata de ni_os peque_os.
Las actitudes o juegos sexualizados persistentes e inadecuados para la edad.
Los indicadores f¡sicos:
La alteraci¢n de los patrones normales de crecimiento y desarrollo.
La persistente falta de higiene y cuidado corporal.
Las marcas de castigos corporales.
Los «accidentes» frecuentes.
El embarazo precoz.
Abuso sexual: el maltrato y el abuso no siempre presentan huellas f¡sicas f cilmente visibles, pero siempre dejan su marca en la conducta. La observaci¢n sensible, la actitud receptiva y la escucha atenta, son los mejores recursos para identificar al ni_o/a maltratado.
Los maestros requieren de especial sensibilidad para detectar si un ni_o es objeto de maltrato, porque frecuentemente ‘ste por verg_enza o para proteger a otros miembros de la familia encubre la situaci¢n. Hay que tener presente que para quien est creciendo en un ambiente violento, la violencia no es cuestionada e incluso, puede parecer el onico modo de expresar los afectos. Un padre y/o una madre agresivos y/o abusadores, significan un peligro real para la salud y la vida del ni_o, pero generalmente son su principal o onico referente afectivo. Adem s, la violencia de los padres produce un sentimiento contradictorio de afecto, rechazo y dependencia emocional en el ni_o.
A veces, el ni_o/a denuncia expl¡citamente el maltrato que sufre. La actitud receptiva de los docentes puede animar a estos ni_os/as a confiarse. En estos casos es indispensable disponer una escucha atenta y sobre todo creer en la palabra del ni_o/a, no culpabilizarle en ningon caso, investigar la verdad, consultar con otros profesionales, recurrir a las autoridades correspondientes.
C¢mo ayudar a las v¡ctimas del maltrato: la mejor manera de ayudar a detener el maltrato del ni_o/a es identificando los casos de maltrato, realizando intervenciones en las situaciones detectadas, a trav’s de docentes sensibles y capacitados, derivando y/o denunciando los casos de maltrato a los organismos pertinentes.
Aqu¡ proponemos algunas l¡neas de trabajo que la escuela puede desarrollar con los ni_os y sus familias:
Realizar tareas de sensibilizaci¢n y capacitaci¢n.
Realizar talleres reflexivos.
Desarrollar acciones de difusi¢n y sensibilizaci¢n entre los ni_os, las familias y la comunidad acerca de los derechos del ni_o.
Articular en la escuela, actividades dirigidas a revisar el problema cr¡ticamente.
Estimular la confianza y la autoestima de los ni_os/as.
Para desarrollar con ‘xito la funci¢n preventiva, la escuela como instituci¢n debe ser capaz de revisar sus propias actitudes hacia el control de las conductas de los ni_os y adolescentes.
Ofrecer a los alumnos el espacio y las oportunidades para experimentar formas no violentas de resoluci¢n de los conflictos.
Llevar a cabo asambleas, consejos de aula y todo medio que estimule la participaci¢n democr tica en la vida escolar.
Un mensaje para los que pierden la paciencia. Lo primero es que Ud. sepa que s¢lo Ud. puede controlar su propia violencia. Cuando se sienta a punto de perder el control recuerde: procure poner distancia entre Ud. y el menor, aon dentro de su mismo hogar. Si le es posible, d’ una caminata lo suficientemente larga que le permita recobrar la calma. Si no puede salir de su casa, concentre su energ¡a en alguna labor fuerte que le ayude a descargar su c¢lera. T¢mese unos minutos para hacer ejercicios y relajarse. Llame a alguien de su confianza y converse un rato mientras se tranquiliza. Piense en algo agradable que le ayude a aliviar su tensi¢n. Tenga presente que su problema no es onico. Muchos otros han pasado por lo mismo y han logrado vencer. ¨Por qu’ no usted? Busque ayuda profesional.
