La violencia no es necesariamente cíclica; a veces aparece de repente, de la nada, no necesita justificación, ni ritmo.
Una de las características del abuso es su capacidad de producir respuestas de miedo en una persona que cada vez se siente más indefensa, lo que facilitan su repetición, por lo que el ciclo se alimenta a sí mismo. Es difícil ser claramente consciente de su principio y frecuentemente no acaba hasta que alguien muere.
En el mundo entero la mayoría abrumadora de víctimas de la violencia está constituida por mujeres y niños. Casi cuatro millones de mujeres estadounidenses fueron maltratadas físicamente por sus maridos o compañeros Una mujer es maltratada físicamente cada nueve segundos en USA, dos terceras partes de los ataques se cometen por alguien que la víctima conoce. El 42% de las mujeres asesinadas, lo son por sus compañeros masculinos.
Algunos hombres también sufren abuso por parte de sus mujeres, pero son estadísticamente muy pocos y no pueden llegar a sentir el miedo f¡sico que siente una mujer ante la ira y hostilidad de un hombre, f¡sica y socialmente con m s recursos que ella.
1.- FASE DE ACUMULACI.N DE TENSI.N: El abuso f¡sico es siempre precedido por el verbal. Todo empieza con sutiles menosprecios, ira contenida, fr¡a indiferencia, sarcasmo, largos silencios, demandas irrazonables o manipulaciones. El niega siempre su hostilidad y no da validez a los reclamos de su compa_era, sin embargo con los amigos y la familia ‘l se comporta como un tipo agradable y encantador.
Los primeros efectos del abuso verbal son confusi¢n, angustia, culpabilidad. Generalmente la mujer intenta esmerarse en todo lo que hace. Se echa la culpa de lo que sucede y excusa a su compa_ero de todo para evitar que se enfade. Hace maravillas para frenar la tensi¢n creciente, para calmar su ira antes de que ‘l se vuelva m s peligroso, pero mientras m s se esmera ella m s se enfada ‘l.
2..- FASE DE EXPLOSI.N VIOLENTA: El hombre explota y castiga muy duramente a su compa_era, tan duramente que ella resulta herida y terriblemente confusa. El acaba perdiendo el control. La tensi¢n ha crecido hasta descargarse de muchas formas y en diferentes grados: Insulta, dice cosas hirientes, pega, lanza o rompe objetos, se emborracha, permanece mudo d¡as, pelea con otros, tiene un romance, rechaza a la pareja, fuerza las relaciones sexuales, averg_enza a su pareja en poblico, amenaza con violencia y la castiga a nivel emocional.
3.- FASE DE MANIPULACI.N AFECTIVA: El agresor se siente sinceramente apenado despu’s de cometer el abuso (por lo menos las primeras veces), pide perd¢n, promete cambiar, ser amable, buen marido y buen padre. Admite que lo ocurrido estuvo mal. Esta actitud suele ser convincente porque en este momento se siente culpable de verdad. Si ella le ha abandonado ‘l har lo que sea para que le acepte de nuevo.
4.- ESCALADA DE LA VIOLENCIA DOM¨STICA: Una vez perdonado el celo decrece y empieza de nuevo la irritabilidad, la tensi¢n aumenta y acaba la etapa relativamente agradable. Se inicia una nueva discordia y con ella un nuevo ciclo en el que ‘l intenta crear miedo y obediencia m s que respeto e igualdad.
Cada pareja tiene su propio ritmo y las fases duran un cierto tiempo caracter¡stico en cada caso, pero las etapas son cada vez m s cortas y la violencia m s intensa.
Cada vez la mujer es m s dependiente de su esposo, cada vez tiene menos poder. Cada episodio le roba algo de energ¡a hasta que se siente como si no pudiera existir sin su compa_ero. Ella es un reh’n de su dependencia. Generalmente es necesaria una intervenci¢n exterior para romper el ciclo Muchas mujeres aguantan una relaci¢n as¡ a_os y a_os. Unas pocas intentan defenderse y acaban matando al verdugo. La triste verdad es que muchas m s mujeres que hombre son asesinadas por su pareja, sobre todo cuando ellas intentan abandonar la relaci¢n ellos no pueden soportarlo. En USA el 73% de las mujeres maltratadas en violencia dom’stica lo son tambi’n despu’s de terminada la relaci¢n.
La intensidad del abuso aumenta con el tiempo Del ABUSO VERBAL descrito en el primer apartado, se pasa a una CONDUCTA AMENAZANTE (golpear, lanzar o romper objetos, amenazar…). El 90% de las veces que se da ‘sta aparece tambi’n con el tiempo un maltrato f¡sico directo.
La etapa final de la violencia tiene tres niveles de gravedad:
Moderado: empujar, agarrar, impedir…
Grave: abofetear, pinchar, dar patadas, arrancar mechones de cabello …
Muy grave : Ahogar, pegar con objetos, uso de armas, y violaci¢n (en este nivel de violencia, una de cada tres mujeres es violada, ya sea con la amenaza de un arma o provocando miedo ante la ira y el maltrato posterior)
NEGACI.N: La negaci¢n es el centro de la violencia dom’stica. Las promesas de cambio requieren una confrontaci¢n, con la negativa interna de la agresi¢n que pugna por resurgir en cuanto se han calmado los nimos. Negar el abuso es el argumento favorito del agresor, la mentira que le permite mirarse al espejo cada d¡a despu’s de haber maltratado a su compa_era, y hasta que no reconoce este autoenga_o no hay cambio ninguno. El ciclo vuelve a empezar y cada vez la escalada de la violencia es m s grave.
Sin ayuda exterior de expertos es virtualmente imposible salir del c¡rculo vicioso del abuso dom’stico. Para los agresores la negaci¢n es el mecanismo que les permite continuar maltratando a otras personas y convivir consigo mismos. Rechazan aceptar que est n haciendo algo incorrecto. Esta actitud es extraordinariamente enfermiza e insana y permite esconder la patolog¡a ante uno mismo y ante los dem s durante mucho tiempo.
+ESTOY YO EN ESE CICLO? Mucha gente lo est . El abuso no es simplemente un problema de machos, o de personas pobres o de alcoh¢licos o drogadictos. El abuso es un problema de igualdad de oportunidades y de lucha por el poder y el control en la pareja; cualquiera puede caer en ‘l. Los hombres las mujeres, la gente adinerada, la pobre, los blancos, los negros, los sanos, los incapacitados, los capitalistas, los comunistas tambi’n, los heterosexuales, los homosexuales, los seglares, los curas y monjas tambi’n. Cat¢licos, protestantes, musulmanes, jud¡os, hindoes, budistas, agn¢sticos y ateos tambi’n. Hay gente muy agradable que lo hace, gente que tu conoces, acaso tu jefe, tu mujer, ….acaso to?
