Desde que el mundo es mundo, hombro con hombro las mujeres y los hombres se han dado a la tarea de crear lo que hoy se conoce como civilización. Sin embargo, el recuento de esa saga, lo que conocemos como Historia, deja de lado a uno de los socios de la empresa: la mujer. La narrativa se vale de mecanismos, mitad conscientes, mitad intencionales, para invisibilizar o borrar a las mujeres de la Historia.
El lenguaje es la herramienta principal: la gramática prescribe que si tengo una niña y un niño, digo tengo dos niños y… ya estamos todos, o la invitacion para el Sr. Fulano de Tal y Sra.
El segundo método son verdaderos actos de magia, cuando las mujeres asumen una identidad masculina para recibir atencion del público: George Sand en la Literatura, y en el mundo periodístico guatemalteco, Juan de las Vinias o G³icho Cantoral.
Lo mas frecuente es convertir a la mujer en objeto publicitario decorativo: Ya llego a Guatemala la pelicula Batman y Robin, pero en el despliegue de pancartas aparecen tres figuras humanas: Batichica, Batman y Robin.
Dos premios, un sorteo… Con la cuenta doble de ahorro de Bancafe, gane doble… y figura un joven flanqueado por dos chicas. ¨Quien no sabe que el hombre domestico el fuego?. Pero, +no es la mujer quien cocina? De la misma manera, los derechos del hombre no alcanzaron para las mujeres.
A la tendencia de borrarlas de la Historia contribuye indudablemente el mito de la mujer-naturaleza. Este mito usa como sinonimos sexo y genero, siendo el genero producto de una cultura que asigna diferentes tareas a hombres y mujeres por razones de organizacion social. Sin embargo, despu’s resulta que esta division se proyecta a todo lo circundante.
Las actividades ejecutadas por las mujeres son consideradas por toda la sociedad como inherentes a su naturaleza; de all¡ que el trabajo de las mujeres no es tal, sino instinto. Primero se les niega la importancia de ese trabajo y luego su papel historico. El mensaje es que la Historia les pasa a las mujeres; los hombres la hacen. El concepto de mujer-naturaleza despierta la necesidad de ocultar a toda costa los desempenios y logros femeninos, cuando se aportan de lo natural.
Las mujeres en la guerra es una narrativa que a la par de la admiraci¢n que suscita el arrojo de ellas, las presenta como pose¡das por el demonio o con caracter¡sticas de ferocidad impropias de una mujer. Aquellas que luchan por el medio ambiente son calificadas de ecohistericas, mientras las iniciativas de leyes que promueven la participacion femenina son devueltas por ser atentatorias a la familia. Con esta ret¢rica se hace creer a las mujeres que estan intentando algo nuevo, pero si tuvieran memoria historica conocerian la lucha de sus antepasadas contra los tiranos.
En el derrocamiento de Estrada Cabrera, algunas mujeres participaron repartiendo volantes subversivos en el atrio de La Merced, fingiendo que eran estampitas religiosas. Maria Chinchilla perdio la vida en una protesta popular contra Ubico y mas recientemente Rogelia Cruz y Myrna Mack fueron brutalmente asesinadas en la flor de la vida por luchar en la creacion de una Guatemala nueva.
La sociedad de corte patriarcal frecuentemente invisibiliza, en los documentos oficiales y legitimos, el trabajo y la incidencia cotidiana de las mujeres en la familia y en el trabajo productivo. Por ejemplo, en un proceso de colonizacion en el que toda la familia desbroza, siembra y cultiva, luego en los papeles que adjudican la propiedad solo aparece el nombre del padre. Paradigmatico es un documento de compra y venta que evidencia que quien asienta el documento declara al inicio del pliego que la casa en venta es propiedad de la se_ora por haberla heredado de su madre y al final dice: queda efectuada la venta de la casa del se_or tal, quien abajo firma.
En otros mbitos sociales, la participaci¢n, especialmente en lo pol¡tico, es se_alada como contraria a la naturaleza femenina. En ese caso todos coinciden: liberales y conservadores de ayer, fundamentalistas y neoliberales de hoy. Permitir que las mujeres participen en politica implica competencia y ademas… +quien va a cuidar a los patojos?
La diferencia entre ser hombre y ser mujer en esta sociedad se marca en la diferencia de oportunidades, acceso al alfabeto, a la palabra escrita y al trabajo remunerado. Implica tambi’n la asimilaci¢n a procesos m gicos que hacen invisible el trabajo de las mujeres, pese a que ellas siguen trabajando aun cuando los hombres descansan despues de su trabajo… porque hay que atender a los sen_ores.
Beatriz Palomo de Lewin
historiadora
