La razón de que los cosméticos actuales tengan FPS bajos o que carezcan de estos, se debe a que aún no existe una fórmula que no sea grasa y guste a la gente. Las personas prefieren los cosméticos con una textura, color y olor agradable. El uso constante de estos productos suele provocar arrugas prematuras, manchas… en una palabra: una piel dañada y envejecida.
La regla de oro en el cuidado de la piel
«La regla de oro es que el bloqueador con FPS 30 ó más, siempre va en la piel y encima cualquier cosmético, ya sea un maquillaje, un polvo o una crema antiarrugas, es la única manera de proteger la piel.
Si ponemos el maquillaje y sobre él el bloqueador no sirve de nada. El concepto es que el fotoprotector solar sea lo que esté en contacto con la piel», enfatizó el especialista.
Destacó que hay que tener especial cuidado en todo lo que se aplica en la cara, ya que muchos cosméticos no garantizan en una forma estrictamente científica lo que ofrecen y, a diferencia de los medicamentos, las grandes marcas o consorcios de cosméticos no someten sus productos a estudios ni a permisos para avalar los componentes.
Además es frecuente que lleguen muchas personas a consulta, después de usar cosméticos que les provocaron alergias, manchas, o reacciones adversas en la piel. De ahí que se recomiende el uso de fotoprotectores seguros y garantizados, que ofrezcan una compatibilidad con el cosmético y no den a la piel un tacto graso.
Para ello, Darier, líder en dermatología y fotoprotección, cuenta con Solar Foam, una línea completa de fotoprotección con avanzada tecnología en espuma que brinda una protección invisible contra las radiaciones UVB y UVA, manteniendo la naturalidad y humectación de la piel sin dejar una sensación grasosa cuando se usan con cosméticos, además de que son resistentes al agua y a la sudoración.
SOLAR FOAM Piel Grasa: es el único fotoprotector en espuma creado para las pieles grasas y para pacientes con tendencia a acné, no irrita la piel y es fácil de aplicar.
SOLAR FOAM Kids: está diseñado especialmente para la piel sensible de los niños, de una fácil y divertida aplicación, no es pegajoso, y es muy resistente al agua. Su fórmula es hipoalergénica.
SOLAR FOAM Antiedad Antioxidante: es el único fotoprotector en espuma que ayuda a la prevención de envejecimiento ocasionado por el sol, contiene Astaxantina, un antioxidante más poderoso que la vitamina E, que previene el fotoenvejecimiento y logra una adecuada hidratación de la piel.
SOLAR FOAM After Sun: es la única en espuma complementaria al uso de fotoprotectores, gracias a la acción emoliente, hidratante y reparadora del Aloe Vera, Manzanilla, Aguacate, Extracto de Pepino, ayuda a la piel expuesta a la radiación logrando desinflamar, humectar y reducir las molestias ocasionadas por el sol. Prolonga el bronceado y es un excelente complemento de tu fotoprotector, además de dejar la piel fresca y tersa.
Finalmente el Dr. Pérez Atamoros, dijo que el fotoprotector debe ser aplicado diariamente media hora antes de la exposición al sol, y cada dos horas aún en días nublados, sin olvidar su aplicación en la cara cuello, calva, hombros, escote, orejas, manos y empeines.
