La Guardia Civil ha liderado una amplia operación policial internacional contra el tráfico ilícito de residuos y otras formas de criminalidad medioambiental que ha culminado con 337 personas detenidas en todo el mundo y la intervención de residuos valorados en 31 millones de euros en el mercado ilegal. La ofensiva, denominada Operación “Custos Viridis”, se ha desarrollado durante 2025 bajo la coordinación de Europol y en el marco de la prioridad EMPACT de la Unión Europea sobre delitos medioambientales, con la participación de 71 países y diversas organizaciones internacionales.
El dispositivo ha sido impulsado por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA), que ha desempeñado un papel central en la investigación y desarticulación de redes criminales vinculadas al tráfico ilegal de residuos en distintos continentes. La operación pone de relieve la dimensión global de este tipo de delitos y la creciente importancia de la cooperación internacional para combatirlos.
Según los datos difundidos por la Guardia Civil, la operación ha incluido 1.048 inspecciones a escala mundial, que han permitido incautar 127.149 toneladas de residuos y 602 toneladas de agentes contaminantes, entre ellos mercurio, productos fitosanitarios y gases de efecto invernadero. Además, se han intervenido casi 10 millones de euros en efectivo y cuentas bancarias, junto con 130 vehículos y diversas propiedades vinculadas a las redes investigadas.
El tráfico ilícito de residuos se ha consolidado en los últimos años como una actividad criminal transnacional de elevada rentabilidad, sustentada en circuitos ilegales que operan paralelamente a los sistemas oficiales de gestión de residuos. Estas redes recurren con frecuencia a falsificación documental, fraude administrativo y transporte irregular de materiales peligrosos, lo que genera impactos ambientales significativos y riesgos para la salud pública.
Entre las tendencias detectadas por las autoridades destacan el incremento del comercio ilegal de gases refrigerantes procedentes de Asia y la exportación ilícita desde la Unión Europea de vehículos al final de su vida útil (VFU), residuos textiles y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) hacia países de África, Asia e Iberoamérica.
España desempeña en este contexto un papel particularmente complejo, ya que actúa simultáneamente como país de origen, tránsito y destino de determinados flujos de residuos ilegales. En el marco de la operación internacional, el SEPRONA ha desarrollado 23 operaciones específicas contra el tráfico ilícito de residuos y el mercado ilegal de gases refrigerantes.
Estas actuaciones han permitido detener o investigar a 41 personas, así como detectar la gestión irregular de 77.410 kilogramos de residuos. Las investigaciones también han revelado la importación ilegal de 250 vehículos y la falsificación documental en más de 3.000 certificados de descontaminación de vehículos. Asimismo, los agentes han intervenido 5.400 kilogramos de gases refrigerantes con efecto invernadero.
En el desarrollo de las investigaciones, la Guardia Civil ha identificado diversos puntos estratégicos para el control del tráfico de residuos, entre ellos los puertos de Algeciras, Barcelona, Valencia y Santander, así como los pasos fronterizos de Irún y La Junquera, considerados nodos clave en los flujos logísticos entre Europa y terceros países.
La operación se produce en un momento en el que la Unión Europea avanza en la implementación de la nueva Directiva sobre delitos medioambientales, que busca reforzar el marco jurídico para perseguir este tipo de actividades criminales.
Paralelamente a las investigaciones, la Guardia Civil ha organizado en Madrid unas jornadas internacionales dedicadas al análisis del tráfico ilícito de residuos y otros delitos medioambientales, en las que participan representantes de organismos como Europol, Interpol y Naciones Unidas. Durante el encuentro se abordan herramientas de cooperación policial y nuevos fenómenos asociados a este tipo de criminalidad.
Entre los desafíos emergentes identificados figura el fenómeno conocido como “bomba de humo”, consistente en el abandono de grandes cantidades de residuos textiles en naves industriales alquiladas temporalmente, así como la recurrente aparición de incendios en plantas de tratamiento de residuos, que en algunos casos pueden estar relacionados con prácticas de gestión negligente o irregular.
Las autoridades subrayan que la cooperación internacional y el control de la trazabilidad en toda la cadena de gestión de residuos seguirán siendo elementos fundamentales para prevenir que el medio ambiente sea explotado por redes criminales que operan a escala global.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (versión GPT-5.3, 11 marzo). OpenAI).



