La Guardia Civil y la Guarda Nacional Republicana (GNR) portuguesa han desarticulado una organización dedicada al narcotráfico que introducía y almacenaba droga en ambos países a través del entorno del río Guadiana. La operación se ha saldado con diez detenidos, 265 fardos de hachís con un peso conjunto de 10.600 kilos, nueve vehículos y tres armas de fuego intervenidas.
La investigación, denominada «Tridente», permitió localizar dos inmuebles utilizados como guarderías de droga, uno en Ayamonte (Huelva) y otro en territorio portugués, junto a la frontera. Según la Guardia Civil, desde estos puntos la organización almacenaba los estupefacientes antes de distribuirlos por la península y otros países europeos.
El primer dispositivo se desarrolló durante la madrugada del 20 de agosto en un inmueble de Ayamonte. Los agentes sorprendieron en su interior a tres integrantes de la organización y se incautaron de 132 fardos de hachís, con un peso total de 5.280 kilos.
En el registro también se intervinieron seis vehículos, cinco de ellos sustraídos, que habían sido modificados para transportar droga. Los agentes localizaron además una pistola y un fusil de asalto, ambos municionados y preparados para su utilización.
Los tres detenidos fueron puestos a disposición judicial como presuntos autores de delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, robo de vehículos y falsedad documental. Posteriormente ingresaron en prisión provisional.
Dos días después, el 22 de agosto, la Guardia Civil y la GNR desplegaron un nuevo dispositivo de vigilancia sobre otro inmueble situado en Portugal, a orillas del Guadiana y en un punto próximo a la frontera española. Allí localizaron una segunda guardería en la que fueron aprehendidos otros 133 fardos de hachís, que sumaban 5.320 kilos.
La operación permitió intervenir además tres vehículos, al menos uno de ellos sustraído, y una pistola. Las personas que se encontraban en el inmueble consiguieron inicialmente escapar a bordo de una embarcación, lo que dio lugar a un operativo coordinado por tierra, mar y aire entre ambos cuerpos policiales.
La embarcación terminó siendo interceptada y sus siete ocupantes fueron detenidos como presuntos autores de delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, robo de vehículo y tenencia ilícita de armas. Todos ellos fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales portuguesas el 24 de agosto y posteriormente ingresaron en prisión provisional.
Con las dos actuaciones, la operación «Tridente» ha permitido intervenir 10.600 kilos de hachís y desmantelar los dos puntos empleados para almacenar la droga en el suroeste de la península ibérica.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (GPT-5.6 Sol, 30 de agosto)).






