Cada palo debe aguantar su vela, en esto de la movida, y no escurrir el bulto. Afirma Juan Cotino, director general de la Policía, que lo importante para arreglar la movida es, más que medidas policiales, buscar alternativas y que los padres dejen de ser permisivos. Yo pienso que es justo al revés. A muchos de los jóvenes les gustaría hacer planes más creativos y entretenidos pero, para no quedarse solos, acaban plegándose a la corriente, que se deja llevar por lo más fácil. Y muchos padres intentamos que nuestros hijos se diviertan de otro modo pero terminamos permitiendo ciertos desajustes horarios por no echar de casa a los nuestros. Y lo que hagan fuera escapa en gran medida a nuestro control.
Estoy convencida de que si, por el contrario, las Policías exigieran a los jóvenes el cumplimiento de la legislación relativa a ruidos, a moderación en la vía pública y al consumo de excitantes, la movida perdería para la mayoría su atractivo pues ya no habría patente de corso para desmadrarse. Y entonces, al verse obligados a elegir entre opciones lodicas moderadas, muchos j¢venes preferir¡an las m s enriquecedoras. Y entonces tambi’n, los padres podr¡amos orientar m s f cilmente las diversiones de nuestros hijos. Se_or Cotino, no nos lo ponga m s dif¡cil. Cumpla con su misi¢n al frente de la Polic¡a y que otro tanto hagan los dirigentes de las Polic¡as municipales. As¡, al hacer m s dif¡cil el actual descontrol, less har n m s f cil a los padres y a los hijos y dem s participantes el camino de la moderaci¢n.
Jesica Calder¢n Ortiz
ARREGLAR LA MOVIDA: PRIMER PASO
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