En España el que ocupa un puesto de la administración ya lo considera como algo de su propiedad, vitalicio, y tratará de que ahí se instalen los hijos, esposas, amantes, cerrándoles el paso a quienes de verdad tienen méritos académicos para ello.
Nicolás Pérez Cánovas y José Antonio Navarro Fernández, profesores titulares de Derecho Civil de la Universidad de Granada, ha escrito un artículo en un medio de opinión que es un bot¦n de muestra, aunque yo tal vez exagere. Leanlo, por favor:
Hay departamentos universitarios en los que se vinculan de modo estrecho lazos de sangre y clientelismo académico. De este modo se controla el acceso y promoción del profesorado, hasta el punto de que, en muchos casos, es absolutamente irrelevante el mérito y la capacidad profesional en el acceso a la función pública. Es decir, un atropello y fraude a los principios constitucionales.
En ocasiones ni siquiera se respetan los procedimientos legales con tal de mantener el poder absoluto del clan acad’mico-familiar. As¡ en un Consejo del departamento de Derecho Civil celebrado el d¡a 13 de junio, en el que se propon¡an comisiones para concurso-oposici¢n a profesores titulares de Universidad, se propuso como presidente a un catedr tico, t¡o de una firmante-aspirante a la plaza convocada. T¡os y prima hermana votan la propuesta a presidente del esposo, hermano y padre, en vez de abstenerse como establece el art. 28.1.b. de la Ley de R’gimen Jur¡dico de las Administraciones Poblicas. Asimismo hermanos, hermanas y c¢nyuge de otros firmantes a las plazas convocadas hicieron caso omiso del mandato legal.
El Consejo de departamento parece un Consejo de Familia.
Yo sin comentarios
Lourdes P S nchez L¢pez
Madrid
*Art¡culo publicado en IDEAL, d¡a 30-6-2000
