Las intenciones de los padres para los hijos son buenas, y para ser buenos padres es bueno ponerse en lugar de los hijos. Tal vez este texto puede dar orientaciones de un autor anónimo. Ahí van. 1. Mis manos son pequeñas; por favor, no esperes perfección cuando tiendo la cama, hago un dibujo, o lanzo una pelota. Mis piernas son pequeñas; por favor, camina mas lento para que pueda ir junto a ti. 2. Mis ojos no han visto el mundo como tu lo has visto; por favor, déjame explorarlo, no me restrinjas innecesariamente. 3. El trabajo siempre estará allí. Yo seré pequeño solo por un corto tiempo — por favor, tomate un tiempo para explicarme las cosas maravillosas de este mundo, y hazlo con gusto. 4. Mis sentimientos son frágiles; por favor esta pendiente de mis necesidades; no me regañes todo el día. ( A ti no te gustaría ser regañado por ser tan estricto). Trátame como te gustaría a ti ser tratado. 5. Soy un regalo especial de Dios; por favor, atesórame como Dios quiso que lo hicieras, respetando mis acciones, d ndome principios con los cuales vivir y ense_ ndome disciplina amorosamente. 6. Necesito tu apoyo y tu entusiasmo, no tus criticas, para crecer. Por favor no seas tan estricto; recuerda, puedes criticar las cosas que hago sin criticarme a mi. 7. Por favor, dame libertad para tomar decisiones propias. Permite que me equivoque, para que pueda aprender de mis errores. As¡ algon d¡a estar’ preparado para tomar las decisiones que la vida requiera de mi. 8. Por favor, no hagas todo por mi. De alguna forma eso me hace sentir que mis esfuerzos no cumplieron con tus expectativas. Yo s’ que es dif¡cil, pero deja de compararme con mi hermano o hermana. 9. No temas alejarte de mi por un fin de semana. Los ni_os necesitamos vacaciones de los padres, as¡ como los padres necesitan vacaciones de sus hijos. 10. Ll’vame a la iglesia regularmente, d ndome el ejemplo. Yo disfruto aprendiendo m s sobre Dios.
Juan Manuel Molina Vald’s
DEC-LOGO DE UN HIJO A SU PADRE
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