Sobre el anonimato de los donantes de esperma: «Estoy absolutamente convencido de la necesidad existencial de poder saber de donde venimos. Hemos visto suficiente ejemplos de niños nacidos de esperma de un donante anónimo que luchan por superar ese vacío. Hace poco aseguarbauno ante las cámaras: Si supiera que mi padre estaba en Nueva Zelanda, iría ahora mismo. Queremos saber quienes somos. No somos conejos». El profesor René Hoksberger, al jubilarse de su cátedra de Adopción de la Universidad de Utrech, declara al NCR Handelsblad (19-2-2000)
Me ha llamado la atención esta técnica, que a mi entender puede ser de gran utilidad para los animales, pero entiendo que hay límites. No todo lo que podemos hacer se debe hacer.
Camilo Amaro Alonso
* Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
