«Yo nunca abandonaré a una persona necesitada», proclama el titular de la entrevista a un político en un importante medio de comunicación. De buenas intenciones está empedrado el infierno, y me viene a la cabeza lo leido recientemente y que viene al caso en la web de vida positiva. La fé, como nos recuerda este cuento judío tradicional, a menudo conduce a otras virtudes (en este caso, la honestidad).
Un rabino decidió poner a prueba la honestidad de sus discípulos, así que los convocó y planteó una pregunta.
-Que haríais si hallarais un saco lleno de dinero en el camino ? – preguntó.
-Se lo devolvería al dueño – dijo un discípulo. «Ha respondido muy prontamente. Me pregunto si será sincero», pensó el rabino. -Si nadie me viera, yo me guardaría el dinero- dijo otro. «Habla con lengua sincera, pero con corazón malvado», pensó el rabino.
-Bien, rabino – dijo un tercer discípulo -, para ser franco, creo que estaría tentado a guardarme el dinero. Así rezaría a Dios para que me diera fuerzas para resistir esa tentaci¢n y actuar correctamente.
-h – pens¢ el rabino-, he aqu¡ un hombre en quien puedo confiar.
Marcos Guti’rrez Sanju n
*Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
