Me ha parecido ridículo que, después de las críticas del Secretario de la Conferencia Episcopal Española al programa titulado «Gran Hermano», saliera el Consejero Delegado de Gestevisión Tele 5 reivindicando lo católico que es porque su cadena, a pesar de ser privada, televisó una vez una celebración eucarística y ha patrocinado campañas para la edificación de nuevas iglesias. Bien está que haya hecho esas obras buenas. Pero si fuera un católico medianamente formado sabría que todo eso no puede tomarlo como patente de corso para justificar ese bodrio televisivo, cuyo principal atractivo está en arrebatar a la persona su intimidad para convertirla en mero espectáculo. íCoherencia, señor Vasile! Discrepe, si eso quiere, de la opinión de los obispos. Pero rebata -si puede- sus argumentos, y no pretenda disimular la peste aireando sus méritos religiosos. Porque así echa a perder el valor que éstos tuvieran. Y además da pie a que alguien saque la impresión de que quizás está tratando de acallar a los prelados con la amenaza de no volver a ser buenecito. En fin, que me revienta el clericalismo de quienes recurren a lo religioso para justificar lo inmoral.
Jose C Mart¡nez garc¡a
