• Autores
  • Quienes somos
  • Nuestra Historia
  • Contactar
  • Políticas de Privacidad
  • Políticas IA
  • FUNDACIÓN
Informativos.Net
Medio online independiente desde 1999
Informativos.Net
  • Inicio
  • Life Style Magazine
  • Editorial
  • Secciones
    • Actualidad
    • Cultura
    • Entrevistas
    • Fake News
    • Gastronomia-Vinos
    • LifeStyle & Destinos
    • Medio Ambiente y Renovables
    • Seguridad, Autoprotección y emergencias
    • Salud
  • Archivo
    • Otros Paises
    • Panorama Mundial
    • Música
    • Noticias Curiosas
    • Cine
    • Empresas
    • Motor
    • Opinión del Lector
    • Chile
    • Catalunya
    • Publi-Reportajes
    • Tecnología
    • Vela
  • Políticas IA
  • Autores
    • Gema Castellano
    • Jose Escribano
    • Abel Marín
    • Christian Correa
    • Dr. Francisco Jose Roig
    • Gustavo Egusquiza
    • Jesús Belenguer
    • Jose Anastasio Urra Urbieta
    • Pablo Arce
    • Redacción Informativos.Net
  • Sobre Gema Castellano
Opinión del Lector

EL MOVIMIENTO SOCIAL FRENTE AL NEOLIBERALISMO

escrito por Jose Escribano 21 de abril de 2000
0FacebookTwitterPinterestLinkedinRedditWhatsappTelegramEmail
220

El neoliberalismo es el modo como se estructura hoy el sistema capitalista. Hasta los años 80, el capitalismo se mostraba con un perfil liberal: existía la competencia entre empresas, los Estados procuraban fortalecer a las burguesías de sus países, la cuestión social era una de las prioridades públicas.

La caída del muro de Berlín, en 1989, desmoronó el mundo bipolar. Ahora tenemos un mundo unipolar bajo la hegemonía de los EEUU. El avance de la tecnología de las comunicaciones favorece el fenómeno conocido como globalización: la soberanía de los Estados es ignorada, las fronteras nacionales no son respetadas, las empresas y los medios operan en la geografía mundial como si lo hicieran en las ciudades donde están asentadas.

La competencia entre empresas desaparece cuando se trata de megaempresas, ahora transformadas en oligopolios que controlan bancos y redes de restaurantes, clubes de fútbol y fábricas de ropa. El capital circula sin barreras ni fronteras, la especulaci¢n supera la producci¢n, la bosqueda desenfrenada de lucro ignora cualquier principio ‘tico.

Efectos del neoliberalismo

Los cambios en la coyuntura exigen cambios en los actores sociales, como los movimientos populares. ¨Cu les son los efectos m s evidentes del neoliberalismo en la parcela de la poblaci¢n que los movimientos populares procuran sensibilizar, movilizar y organizar?

1) La despolitizaci¢n. El fracaso del socialismo real en Europa y la ofensiva de los medios centrada en el est¡mulo consumista, favorecen el desinter’s por la pol¡tica. El neoliberalismo proclama «el fin de la historia», intentando apagar las utop¡as hist¢ricas e ironizando los empe_os idealistas. La corrupci¢n que impera entre los pol¡ticos profesionales, y las divisiones internas de los grupos y partidos de izquierda, refuerzan la idea de que la pol¡tica es un terreno pantanoso que no se debe pisar.

As¡ como la idolatr¡a del mercado es incentivada por el neoliberalismo, la publicidad y los medios procuran vender la imagen de que la felicidad reside en la despolitizaci¢n, en el placer y el refugio en los intereses individuales. Una vida tranquila se restringe a la esfera de la familia, del trabajo y del placer. Pasar los l¡mites de ese c¡rculo herm’tico es correr el riesgo de meterse en dificultades y sufrimientos, dolores de cabeza y persecuciones.

En tanto, es preciso no olvidar: al que no le gusta la pol¡tica es gobernado por el que le gusta. Si a la mayor¡a no le gusta, a pesar de ella, debe aceptar ser gobernada por la minor¡a.

2) Lo municipal predomina sobre lo nacional o lo mundial. Ahora la globalizaci¢n hace del mundo una aldea que nuestros ojos abarcan a trav’s de la pantalla electr¢nica sin movernos de casa. Las personas tienden a sentirse impotentes frente a la magnitud de los problemas internacionales y nacionales. La mayor¡a, ocupada en sus propios interesas y en su calidad de vida, est  m s sensibilizada con las cuestiones municipales: el transporte, la escuela, la salud.

Iniciativas como el presupuesto participativo de los municipios o mutiroes en el trabajo o la construcci¢n civil, las luchas por la tierra o por el techo, movilizan m s que la solidaridad con Timor Este o la lucha a favor de las tierras ind¡genas en Brasil.

3) La pr ctica social predomina sobre las teor¡as revolucionarias. Muchos parecen cansados de teor¡as, otros est n cansados de conceptos y an lisis. Ya no se cree en la «concientizaci¢n», pues muchos militantes «conscientes» abrazan hoy las virtudes del neoliberalismo y tuercen la nariz cuando escuchan hablar de socialismo. Las obras de Marx y de la Teolog¡a de la Liberaci¢n salen poco de las librer¡as, como si la pr ctica hist¢rica hubiera comprobado que no merecen mucha credibilidad.

«M s acciones y menos reuniones», reclamaba Betinho pocas horas antes de morir. Muchos ya no quieren escuchar an lisis de coyuntura, quieren hacer algo concreto por los ni_os de la calle, por la reforma agraria, por la preservaci¢n del medio ambiente. Aunque tales acciones sean o parezcan paliativos asistenciales.

Las Comunidades Eclesiales de Base tuercen la nariz ante los carism ticos, pero son ellos los que llenan templos y estadios. La pastoral social de la iglesia cat¢lica mira con desd’n a las iglesias pentecostales, pero son estas las que atraen a las camadas m s pobres de la poblaci¢n y promueven grandes concentraciones urbanas.

Las personas quieren menos an lisis y m s soluciones, m s emociones y menos razones.

4) Banderas espec¡ficas y no utop¡as vagas. La cultura que transforma todo en mercanc¡a es palpable y tiende a vaciar la atracci¢n de las propuestas gen’ricas, como un mundo mejor, la liberaci¢n y el socialismo. Las personas no parecen muy preocupadas por el futuro de la humanidad; quieren saber c¢mo asegurar su empleo, obtener un plan de salud y llegar a las familias de vacaciones a la playa.

Durante d’cadas se habl¢ en Brasil de la reforma agraria. S¢lo en el momento en que la bandera se concret¢ en ocupaciones de tierras, que garantizan lotes a las familias sin tierra, es que la lucha por la reforma agraria se torn¢ concreta. Ya no se espera «hacer la revoluci¢n» para despu’s conquistar derechos sociales.

El fracaso de las luchas en Nicaragua y El Salvador afecta la credibilidad de los proyectos hist¢ricos. Partidos como el PT oscilan entre su programa electoral y la pr ctica electorera que sumerge a la militancia en un disputa fratricida por cargos. El trabajo de base es abandonado.

La gente est  dispuesta a luchar por beneficios inmediatos, como obtener tierra, casa, empleo.

Y no siempre mantienen su disposici¢n de lucha despu’s de haber resuelto su demanda personal o familiar.

5) Las nuevas banderas, ecolog¡a, relaciones de g’nero, cuesti¢n racial. El enfoque pol¡tico se traslada de lo macro a lo micro, de lo global a lo local, de lo social a lo personal. No en el sentido de que uno sustituya al otro, sino como prioridades.

La bosqueda de calidad de vida y la preservaci¢n del medio ambiente moviliza amplios sectores de la poblaci¢n, superando las tensiones entre clases sociales y uniendo a ricos y pobres. La emancipaci¢n de la mujer acentoa el debate sobre las relaciones de g’nero, politizando temas antes restringidos a la esfera privada o considerados como tabo como la sexualidad, el machismo, la violencia en las parejas o contra los homosexuales.

La afirmaci¢n de la negritud y de la condici¢n ind¡gena son s¡ntomas de la actualidad de pautas sociales que van m s all  de los conceptos del marxismo vulgar, restringidos al conflicto de clases. En el sindicalismo, la lucha de clase cede lugar a las c maras sectoriales, a los mecanismos de di logo entre patrones y empleados, a la participaci¢n de los trabajadores en las empresas.

6) La emergencia de la espiritualidad. El predominio de lo personal sobre lo social favorece la preocupaci¢n con el equilibrio y la armon¡a individuales, la subjetividad, la vida espiritual. Ya que las ideolog¡as no suscitan tantas esperanzas como antes, muchos buscan en las religiones un sentido para sus vidas.

Cansada de racionalismo, la gente quiere rescatar el encantamiento del mundo, Lo maravilloso, lo milagroso, lo esot’rico, ejercen una fuerte atracci¢n en este mundo en el que el sue_o pol¡tico no encuentra su lugar y las utop¡as parecen cada vez m s distantes.

Los desaf¡os del movimiento popular
Sin tener en consideraci¢n esta coyuntura los movimientos populares quedan condenados a su vaciamiento.

La experiencia del MST en Brasil, sirve de referencia para un nuevo estilo de acci¢n. All¡ lo pol¡tico (la reforma agraria) se articula con el beneficio personal y familiar concreto (la ocupaci¢n de la tierra y la conquista de una parcela). Lo ut¢pico (el socialismo) es vivenciado en actividades colectivas (asentamientos y cooperativas). Lo ‘tico (la militancia y las marchas) encuentra motivaciones est’ticas (los s¡mbolos, como la bandera, la mosica, las romer¡as y el ritual de los encuentros).

Los movimientos populares deben partir de las demandas espec¡ficas de la poblaci¢n, aunque ellas no parezcan ser «las m s pol¡ticas e ideol¢gicas». En otras palabras, no se trata de partir de aquello que las direcciones y los dirigentes juzgan como lo mejor para el pueblo, sino lo que interesa y moviliza, invirtiendo en proceso.

Tal vez muchos no salgan de sus casas para manifestar solidaridad por Cuba, pero s¡ lo hacen para evitar que el municipio destroce su barrio. Tal vez muchos no entiendan el car cter neoliberal del gobierno, pero quieren mantener sus empleos y conquistar mejores salarios. Tal vez muchos no est’n motivados por un debate sobre el socialismo, pero est n dispuestos a trabajar para mejorar la escuela de sus hijos.

El movimiento popular debe enfrentar el desaf¡o metodol¢gico de partir de lo personal a lo social, de lo local a lo nacional, de lo subjetivo a lo objetivo, de lo espiritual a lo pol¡tico y lo ideol¢gico. Ahora, el trabajo de base s¢lo tendr  ‘xito si se asocia placer con deber, creatividad art¡stica y formaci¢n, est’tica y ‘tica. No es m s posible crear una «cortina de hierro» que vuelva a los militantes inmunes a la ideolog¡a neoliberal, al consumismo, a los encantos de la globalizaci¢n. La cuesti¢n de c¢mo introducir pr cticas sociales que despierten una conciencia/experiencia cr¡ticas frente al sistema, de modo que la nueva sociedad pueda ir siendo forjada en las entra_as de la actual, como el ni_o en el vientre materno.

Cabe al movimiento popular vincular lo micro a lo macro, las luchas espec¡ficas a las pol¡ticas poblicas. Para eso es necesario elaborar propuestas concretas y viables para  reas como el abastecimiento, el transporte, la vivienda, la salud, etc. Las personas necesitan visualizar las banderas, sentir que son palpables y, en cierto modo, alcanzables en la actual coyuntura.

Hombres y mujeres nuevos
No es f cil hacerse «nuevo» en la actual coyuntura. Es un desaf¡o para nosotros, militantes veteranos, liberarnos del rango adquirido en pr cticas anteriores: los ladrillos ideol¢gicos que asustan a los nuevos compa_eros; el gesto adusto que aparta la alegr¡a; la prepotencia de quien se considera vanguardia; el autoritarismo en la conducci¢n de las reuniones y las actividades; la falta de transparencia ‘tica; la ambici¢n de poder; el ideologismo que espanta a la gente que participa por primera vez de los eventos; el radicalismo en el lenguaje del que no siempre se muestra radical en la pr ctica; la intolerancia; los preconceptos ante personas de otras clases sociales; el escaso respeto a la religiosidad popular.

Sin superar estas barreras se torna muy dif¡cil dar un nuevo aliento al trabajo de base de los movimientos populares. Hoy, el desaf¡o principal es ampliar la participaci¢n y multiplicar los movimientos. Por tanto, s¢lo derribaremos las barreras objetivas -las estructuras del sistema- cuando logremos, primero, derribar las subjetivas. (Br/IP/Pf/Pe-Gp-Dh/pt).

Por Frei Betto

Autor

  • JAE
    Jose Escribano

    Responsable de Contenidos en Informativos.Net

    Ver todas las entradas
anterior
LA ESCASEZ DE AGUA EN AMERICA CENTRAL ES IRREVERSIBLE SI SE CONTINUAN CON LAS ACTUALES POLÍTICAS
siguiente
«ESTO ES EL L-MITE DE LA CANALLADA»

También te puede interesar

¿Volvió el fútbol?

30 de agosto de 2011

Caso Galliano: “Mas vale uno hundido, que dos...

4 de marzo de 2011

Medidas de ahorro, subvenciones a la prensa, y...

4 de marzo de 2011

Controladores aéreos vs. Julian Assagne

8 de diciembre de 2010

Comienza la recuperación, asegura Montilla en la Diada...

12 de septiembre de 2010

La teoría del priming premia la victoria «pírrica»...

17 de julio de 2010

La Caixa obtuvo 1.510 millones de euros de...

8 de febrero de 2010

¿SE COLÓ ZP EN LA CENA DE GALA...

18 de diciembre de 2009

LAS MULTAS DE LA AGENCIA ESPAÑOLA DE PROTECCIÓN...

3 de agosto de 2009

COLABORA CON NUESTRA FUNDACIÓN

https://t.me/informativosnet

Nos cuidan…


  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Linkedin
  • Youtube
  • Email
  • Spotify
  • Whatsapp
  • Telegram
  • Rss

© 1999-2026 • Fundación Informativos.Net


Ir arriba
Informativos.Net
  • Inicio
  • Life Style Magazine
  • Editorial
  • Secciones
    • Actualidad
    • Cultura
    • Entrevistas
    • Fake News
    • Gastronomia-Vinos
    • LifeStyle & Destinos
    • Medio Ambiente y Renovables
    • Seguridad, Autoprotección y emergencias
    • Salud
  • Archivo
    • Otros Paises
    • Panorama Mundial
    • Música
    • Noticias Curiosas
    • Cine
    • Empresas
    • Motor
    • Opinión del Lector
    • Chile
    • Catalunya
    • Publi-Reportajes
    • Tecnología
    • Vela
  • Políticas IA
  • Autores
    • Gema Castellano
    • Jose Escribano
    • Abel Marín
    • Christian Correa
    • Dr. Francisco Jose Roig
    • Gustavo Egusquiza
    • Jesús Belenguer
    • Jose Anastasio Urra Urbieta
    • Pablo Arce
    • Redacción Informativos.Net
  • Sobre Gema Castellano