Con la reunión de los cancilleres, previa a la Cumbre Sur de jefes de Estado y de gobierno del Grupo de los 77, se inicia la etapa de trabajo de este encuentro que reúne a las naciones en desarrollo, con una representación próxima al 80 por ciento de la población mundial.
La sesión ministerial tiene como objetivo, debatir el tema principal acordado: Las Naciones Unidas en el siglo XXI. Se procuran establecer posiciones comunes del Grupo con miras a la Cumbre del Milenio convocada para setiembre próximo por la ONU.
Más de 400 expertos trabajaron en los proyectos de Declaración Final, Programa de Acción y el de Cooperación Sur-Sur. Sobre las coincidencias alcanzadas, se continúan negociando propuestas y enmiendas, así como matices en la redacción de los documentos. Todos ellos, serán finalmente puestos a la aprobación de los representantes de los gobiernos el próximo viernes 14.
Se han acreditado unas 130 delegaciones (sobre 133 países miembros). De ellas, unas 60 estarán representadas a nivel de jefes de estado, de gobierno, vicepresidentes o primeros ministros. Otras 40 son presididas por cancilleres. Asimismo, 34 naciones que no son miembros del G-77, asistir n como invitadas, al igual que 35 organismos y organizaciones internacionales.
El Canciller cubano Felipe P’rez Roque destac¢ el momento especial en el que se realiza la cumbre, recordando que tiene lugar despu’s de la rebeli¢n de Seattle, «del naufragio de la ministerial de la Organizaci¢n Mundial del Comercio ante los intentos de realizar una reuni¢n poco transparente y solo al servicio de unos pocos».
«En un momento, a_adi¢, en que nadie se atreve a desmentir las consecuencias de la exclusi¢n social y pobreza que trajeron consigo las pol¡ticas de choque y los dur¡simos ajustes estructurales que fueron impuestos a los pa¡ses subdesarrollados, cuando hay un desprestigio creciente de las pol¡ticas neoliberales».
La decisi¢n de convocar esta Cumbre se origina en el progresivo deterioro de la situaci¢n en los pa¡ses que componen el G-77. El Canciller cubano dio unos datos que evidencian como ha crecido la brecha entre ricos y pobres:
«Cuando se cre¢ el Grupo de los 77 en 1964, el 20 por ciento de m s rico de la poblaci¢n mundial era 30 veces mas rico que el 20 por ciento m s pobre. La diferencia entonces, era de 30 a 1. Ahora es de 82 a 1, es decir, que el 20 por ciento m s rico de la poblaci¢n mundial que vive fundamentalmente en los pa¡ses mas desarrollados, es 82 veces mas rico que los pa¡ses subdesarrollados».
Felipe P’rez Roque consider¢ impostergable el di logo Norte-Sur por cuanto «los pa¡ses desarrollados tienen que reconocer su responsabilidad y nuestro derecho al desarrollo, que es un derecho humano fundamental». El acceso a capitales, al conocimiento y a la tecnolog¡a, a la soluci¢n de la deuda externa, de las barreras arancelarias y el precio de nuestros productos, son temas -acot¢- que debemos discutir.
Esta Cumbre, enfatiz¢ el canciller cubano, emitir un fuerte reclamo contra el actual orden econ¢mico internacional por insostenible, porque nuestros pueblos est n exhaustos y no soportan m s de lo mismo.
Cerr¢ su presentaci¢n afirmando «aspiramos a que la Cumbre sea un aporte en el debate internacional, un espacio para la concertaci¢n y la unidad entre nuestros pa¡ses, sea un paso en la direcci¢n a la esperanza».
Otros datos que conforman el marco en el que se realiza esta Cumbre: segon las Naciones Unidas, mil 300 millones de personas viven en las naciones m s pobres de la tierra con menos de un d¢lar al dia, 850 millones padecen desnutrici¢n y m s de 260 millones no tienen acceso a la educaci¢n b sica.
La servidumbre de la deuda externa encadena a estos pa¡ses al pago de intereses que en muchos casos superan el 25por ciento de sus ingresos anuales por exportaciones. Este continuo drenaje hace imposible atender las necesidades prioritarias de la poblaci¢n: sanidad y educaci¢n. La deuda tampoco permite desarrollar infraestructuras, y en la pr ctica condiciona la soberan¡a de los pa¡ses, creando una dependencia econ¢mica y pol¡tica de los pa¡ses ricos.
Otro dato que permite dimensionar la brutal e injusta desigualdad: la fortuna de las tres personas m s ricas del mundo, es superior al conjunto del Producto Bruto Interno de 48 naciones, con 600 millones de habitantes.
El representante de Nigeria, Arthur Mbanefo, Presidente del Grupo de los 77 dijo que la Cumbre Sur es una reacci¢n natural a la situaci¢n que soportan decenas de pa¡ses y millones de personas. Y es tambi’n el renacimiento del G-77, decidido a cortar las da_inas cadenas del oneroso legado de la pobreza del subdesarrollo, la marginaci¢n y el persistente sentimiento de desesperanza».
Y mientras esto ocurre en La Habana, en Washington la polic¡a mont¢ un espectacular operativo de seguridad en torno a las sedes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, para proteger a las delegaciones que asistir n a las reuniones anuales de primavera de ambas entidades.
Las manifestaciones comenzaron el pasado domingo con una gran cadena humana en torno al Capitolio, para mostrar la manera como el BM y el FMI encandenan a los pa¡ses m s pobres con sus programas de ajuste y los cr’ditos que otorgan, aumentando sus deudas.
Para el pr¢ximo domingo se espera que unas 10 mil personas participen de una nueva manifestaci¢n de protesta. Los edificios del BM y del FMI fueron declarados «sedes diplom ticas» para que el servicio secreto pueda brindarles una protecci¢n especial.
Han sido multiplicados los «ojos electr¢nicos» que vigilan el entorno de ambos edificios las 24 horas del dia. Las detenciones comenzaron ayer. Siete ecologistas fueron detenidos cuando bloquearon con un cami¢n la Avda. Pensylvania. Ten¡an un cartel de grandes dimensiones que dec¡a: «El Banco Mundial saquea el planeta. No mas d¢lares para el petr¢leo, el gas y la miner¡a».
Los organizadores de la protesta, la Alianza para la Justicia Global ( Alliance for Global Justice), han invitado a l¡deres de movimientos de base de Am’rica Latina. Entre ellos, Oscar Olivera, de la Coordinadora de defensa del Agua y de la Vida, de Cochabamba, Bolivia, donde en los oltimos dias se viene librando una lucha popular para evitar la privatizaci¢n del servicio de agua.
El ex dictador Gral. Hugo B nzer, reciclado en «presidente constitucional» recurri¢ al Estado de Sitio y a la represi¢n. Como parte de la polic¡a – la tropa- se amotin¢ por sus bajos sueldos, resolvi¢ otorgar un aumento urgente del 50 por ciento en sus salarios, y luego los mand¢ a reprimir.
Horas antes de decretar el estado de sitio, ya hab¡a tenido la precauci¢n de mandar a detener en sus casas a la mayor¡a de los dirigentes naturales del alzamiento popular y campesino. Eso no fren¢ la movilizaci¢n popular, verdadero motor de la rebeli¢n. Finalmente B nzer ha retrocedido en algunas de sus intenciones, pero el conflicto no ha terminado. Hasta ahora se han producido 5 muertos, hay 7 desaparecidos, y un nomero indefinido de heridos y detenidos.
Como ven, unas historias se encadenan f cilmente con otras. Y todas nos hablan y nos cuentan de lo mismo: Los efectos del neoliberalismo no se limitan a lo econ¢mico ni tienen onicamente efectos «locales». Es un fen¢meno global, que abarca el campo social, cultural, de las ideas. Y por tanto, corresponde afrontarlo de igual manera, con una visi¢n alternativa, constru¡da democr ticamente, con proyectos de Vida, no de «ganancia».
Quiz s por eso, resulte tan importante «saber». Como dicen las Madres de la Plaza de Mayo, «saber» para no ser dominados. Y el saber no es onicamente el «acad’mico», sino fundamentalmente, el conocimiento que nos permite desentra_ar los mecanismos cotidianos de la libertad o de la dominaci¢n, de la independencia o del sometimiento.
Y ese «saber» pasa, necesariamente por la informaci¢n alternativa, la documentaci¢n sobre la realidad, para desbordar los l¡mites impuestos por unos medios de comunicaci¢n que mutilan, deforman, ocultan o niegan. Y a los que, mayoritariamente, no les interesa ni buscar ni explicar las causas de la profunda e injusta desigualdad entre los seres humanos. (Mu/QR/Oi/Pe-Pp/ap)
Por Carlos Iaquinandi Castro.
