Señora Marta M. No tengo espació ni tiempo para explicarle en profundidad el mal que hacen sus palabras, justificadoras de la equiparación entre persones homosexuales y asesinos.Por desgracia usted no hace otra cosa que repetir la letania oficial de la iglesia católica. Su discurso nos quita la categoria de ciudadanos , personas e incluso de seres humanos, para convertirnos en «pervertidos, viciosos y otra sarta de improperios. Esta letania es la que da cuerpo ideologico a los descerebrados que salen después a la caza del «marica», ese discurso es el que en última instancia llevó a la muerte a Sonia, por si no se acuerda una transexual que estaba tranquilamente durmiendo en la Ciutadella, y que fue brutalmente asesinada por un grupo de jovenes que seguramente habian escuchado un discurso como el de su escrito.
Lo siento pero a las personas e instituciones que defienden ese discurso marginador, solamente las puedo considerar cómplices de asesinato.
Pau Galvez Lot
Girona
