Que un profano confunda lo legal con lo ético puede disculparse. Pero que ilustres miembros de comités europeos de Bioética digan que el caso del niño Adam, fabricado para curar a su hermana Molly, cumple todos los requisitos éticos en España, resulta alarmante. Pues si el nivel de confusión mental es así de grande entre los que deberían defender la Bioética, la amenaza de multiplicación de abusos es enorme. No les parece reprobable que Adam no haya sido querido por sus padres por sí mismo, sino para curar a su hermana, instrumentalmente. No les parece mal que se hayan fabricado otros 14 niños -un embrión es el inicio de la vida de un niño- más ½que no tenía sentido almacenar porque portaban esa grave enfermedad+, ni que esta selección eugenésica se convierta en práctica corriente. Un fin solidario justifica todos los medios, aunque éstos supongan que para salvar a un hijo haya que dar muerte a otros 14. Leyendo sus declaraciones tenía la sensación de estar en una hemeroteca leyendo la prensa de la etapa nazi, en que muchos m’dicos renunciaron a la ‘tica y se plegaron a lo pol¡ticamente correcto.
Francisco Arenillas Tejera
*Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
